Sin prisa, pero sin pausa. Y sin dejar de soñar. “Soñar es lo más bonito que hay y no cuesta nada”, comenta David Ríos Aguilar, Campeón del Mundo en la prestigiosa competición internacional ‘World Class’ de la edición del pasado año 2013. Nada más y nada menos, David se alzó con este título de tanto prestigió nacional e internacional el pasado mes de julio. Un premio que no es otra cosa sino el reconocimiento que se le ha dispensado a su trabajo constante, bien hecho, con bases sólidas y dando tiempo al tiempo. Sin correr, porque a David no le gustan las formas apresuradas. Es amante de la quietud que otorga el hacer bien las cosas, con calma, con honestidad, con los pies en el suelo, con respeto y con educación. “Esto es la base de todo; se trata de una carrera de fondo y no de cien metros. La fama cuesta, es un trabajo de día a día, de aprendizaje… No hay que ir muy rápido, pero sí hay que soñar, disfrutar y sonreír. Esto es lo que intento transmitir en mis clases”, puntualiza David Ríos durante el transcurso de nuestra agradable conversación.
Una filosofía de la que, como no podía ser de otra manera, se nutre el espíritu de Jigger Cocktail Bar, la coctelería que ha creado con su hermano Jorge en la capital bilbaína, de la que ya se está haciendo eco el mundo, a escasos tres meses de su inauguración. “Nuestro deseo es asentarnos, crear algo diferente en Bilbao y que tenga una repercusión mundial. Ojalá dentro de un año estemos realmente posicionados como una de las mejores coctelerías del mundo. Intento situar en el mapa internacional nuestra coctelería nacional. Mi labor es abrir puertas para la gente que venga por detrás”, detalla David.
En Jigger Cocktail Bar está pensado hasta el último detalle, incluso su propio nombre de pila tiene su razón de ser. “Queríamos un nombre para el local que tuviera relación con el mundo del cóctel, y Jigger, además de ser corto y bonito, es el medidor que se utiliza en coctelería”, afirma el campeón mundial.

 

 

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