Como cabía esperar, la nueva cita del Congreso Horeca de AECOC, que ha cumplido quince años, ha colmado las expectativas de un sector tan influyente en la economía española, que lleva experimentando un tenor de recuperación muy aceptable. Conforme señalaba Javier Campo, presidente de AECOC, el sector Horeca creció un 6,90% en el último año, consolidando así el período de recuperación iniciado en 2014 y con el que puso fin a cinco años de caídas en las que el sector perdió más del 20% de su cuota de mercado. En esa línea de crecimiento también se sitúa nuestra economía, la cual contó con un incremento por encima del 3% el pasado año 2016. De hecho, el producto interior bruto se colocó en el 3,2%. Tendencia positiva que asimismo está prevista para el presente 2017, pero de forma más moderada. De hecho, se prevé un 2,3%; destacándose que los ejes positivos serán la creación de unos 350.000 – 400.000 puestos de trabajo y una temporada turística que continuará siendo excepcional. Ritmo de crecimiento más pausado que se irá contemplando en los años venideros. Por ejemplo, en 2021, el crecimiento será de un 1,7%, como apuntaba Javier Campo.
Si nos preguntábamos que fue lo que hizo que el consumo se disparase en 2016, el presidente de esta Asociación de Empresas de Fabricantes y Distribuidores, una de las mayores organizaciones empresariales del país y la única en la que la industria y la distribución del Gran Consumo trabajan conjuntamente para desarrollar buenas prácticas y estándares tecnológicos que ayuden a las empresas a ser más eficientes y competitivas, aportando valor al consumidor, desveló los aspectos que han sido determinantes para ello. Por un lado, la bajada del precio del petróleo; por otro, la reducción de los tipos de interés; así como la bajada del IRPF, la creación de empleo y una temporada turística excepcional, en la que España ha recibido turistas “prestados” de otros destinos.
Ante este panorama, nuestra economía debe ganar competitividad, sólo siendo productivos podremos mantener un estado de bienestar razonable y sostenible, afirmaba Javier Campo. Trasladando esta máxima al sector de la restauración y hostelería, comentaba que las empresas de este campo deben aprovechar todo el potencial que la transformación digital brinda tanto para la mejora de los servicios como en la comunicación con el consumidor, apostar por un modelo de formación dual que permita a los jóvenes mejorar su capacitación y oportunidades de empleabilidad y hacer de la innovación una ventaja competitiva integrándola en los productos, procesos, canales y en la gestión.

 

 

Leer el artículo completo en la revista