Sin caer en los tópicos, aquello de ‘Spain is different’ y que el sur tiene un color especial, que gran verdad es. Nuestro alegre carácter y socializador no sólo se hace sentir, sino que genera conceptos de marca en el mercado. “Vivir sin compartir es vivir a medias”. Un dogma éste que colorea parte de las decisiones que tomamos tanto a nivel estratégico de marca como a nivel de producto, porque queremos que La Sureña sea un pequeño oasis de disfrute, conversación, relax, de pasar un buen rato y de compartir con los demás”, expone Óliver Henares, director de ‘marketing’ estratégico de Restalia. La Sureña que nació en nuestro país en el año 2010 y que pertenece a la cartera de enseñas de un grupo multinacional líder de restauración temática española en régimen de franquicias como es Restalia, considerado como garantía de empleo, experiencia y éxito en el sector de la restauración moderna en España, tiene como objetivo transmitir la actitud del sur.
“La Sureña se sustenta en dos grandes pilares. De una parte, y desde un punto de vista conceptual de marca, esta enseña es un reflejo de las vivencias del sur de España, pretende que se respire, se viva, se coma y se comparta como se hace en el sur, con su tono más pausado, transmitiendo que el sur no es un lugar sino una actitud. Por eso La Sureña quiere mostrar los valores, filosofía y estilo de vida, además de las costumbres de esa parte del país, que no son tan evidentes en el imaginario de la gente. Por otro lado, sus cimientos se basan en la oferta de producto en los locales, que se caracteriza por una gastronomía sureña de alta calidad y a precios accesibles”, manifiesta Henares.
Una marca dinámica que presenta una positiva evolución en el mercado. Actualmente son aproximadamente 80 establecimientos La Sureña los que hacen acto de presencia en España. “La mayor concentración la tenemos en Madrid donde hay 30 locales, seguida de Barcelona, Málaga y Sevilla, pero también contamos con establecimientos en Tarragona, Alicante, Badajoz, Canarias o Salamanca. Independientemente del sur en el que ha tenido una gran aceptación el concepto al jugar con un componente emocional de identificación con la propia tierra, cabe decir que en Madrid ha tenido un gran arraigo. Se trata de una plaza muy receptiva para la marca”.

 

 

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