El restaurante madrileño La Retirada, del Grupo Lalala, acoge a los comensales con una barra cervecera vista, fiel a las tascas de toda la vida. Lejos del barullo y en un rincón acogedor y lleno de vegetación está la barra de coctelería, mientras que el salón, de aire mediterráneo, cuenta con un reservado perfecto para grupos
Un espacio dividido en dos plantas que ofrece tres experiencias diferentes y compatibles entre sí. Así se presenta el Grupo Lalala en la calle Doctor Castelo 26, en Madrid: una entrada acristalada con una gran barra cervecera vista, una segunda barra de coctelería más alejada para disfrutar en un rincón acogedor lleno de vegetación y, por último, el salón de la planta superior en el que se respira calidad y lujo informal.
La decoración del local está tan cuidada que, aun habiendo armonía en todo el espacio, muchos podrían decir que han estado en diferentes lugares a la vez. El barullo y entretenimiento de una barra cervecera con mucha luz y producto visto, fiel a la tasca de toda la vida, es el primer espacio de La Retirada, dotado de un punto moderno: azulejos verdes en una de las paredes que dan vida a una gran mesa alta, vegetación en paredes color teja y un suelo libre de mobiliario que da calidez.
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