Cuando los días empiezan a ser más largos y llegan acompañados de buena temperatura, las terrazas se convierten en las estrellas de las aceras y, junto a ellas, las bebidas de aperitivo. Como marca la tradición, estas bebidas, servidas justo antes del almuerzo sirven para abrir un poco el apetito, mermado por el calor; aunque esta tradición ha ido evolucionando y estas bebidas también acompañan, como última tendencia, los momentos previos a la cena, o son protagonistas de varios cócteles. “El vermú vuelve a estar de moda, y se recuperan valores de tradición y autenticidad, de socialización y de recuperar antiguas tradiciones. Esto es lo moderno: reinventar lo antiguo. Además, se detecta un cambio de paradigma y cada vez más se busca disfrutar del día. En este sentido, el ocio diurno está ganando peso respecto al ocio durante la noche”, aseguran desde BACARDÍ en lo que se refiere a la tendencia. Las bebidas de aperitivo son caldos de poca graduación alcohólica, como el vermú o el ‘bitter’ perfectos para amenizar una velada, o incluso sentirse como una estrella de cine, ¿quién no ha soñado con revivir alguna de las escenas de James Bond? Y hablando de James Bond, y de su conocido gusto por el ‘Dry Martini’ acompañado siempre del matiz “agitado, pero no batido”, las preferencias que acompañan a estas bebidas vienen marcadas por el gusto del consumidor, principalmente. Aunque sí que es verdad que se asientan en unas propuestas básicas. Desde Miró Salvat hacen este apunte al respecto “las formas para disfrutarlo son bien frío, sólo o con hielo. Se aconseja acompañar los rojos con un trozo de piel de naranja y los blancos con uno de limón. Añadir la aceituna es cuestión de gusto. De todos modos, sobre gustos no hay nada escrito, ya que también algunos clientes prefieren acompañarlo con unas gotas de Angostura, o, incluso, con una cereza en almíbar”.

 

 

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