Galicia es la única región española que cuenta con una Indicación Geográfica de aguardiente. La producción de los Aguardientes y Licores Tradicionales de Galicia registra un continuo crecimiento en el mercado español. Productos ideales también en los cócteles

Los productos autóctonos tienen ya un valor en sí mismos. Se busca lo genuino, lo auténtico…, que destella calidad. Una etiqueta que llevan muchos productos de nuestra geografía española. 

En esta ocasión, nos hemos ido al norte y les presentamos el Orujo de Galicia que luce un reconocimiento de Denominación Específica Orujo de Galicia desde hace casi treinta años, y que se puede definir como la bebida espirituosa elaborada mediante fermentación y destilación de orujos y lías obtenidos a partir de uvas cosechadas en la Comunidad Autónoma de Galicia. El Orujo de Galicia puede ser comercializado en el año de su obtención, inmediatamente o después de un período de reposo, así como tras ser sometido a un proceso de envejecimiento, como indica el propio Consejo Regulador de las Indicaciones Geográficas de los Aguardientes y Licores Tradicionales de Galicia.

Como detallan desde dicho Consejo, Galicia es la única región de España que cuenta con una IG de aguardiente. Desde este organismo se comprueba que el orujo utilizado en la destilación procede de la vinificación de uvas producidas en Galicia. Además, los sistemas y técnicas empleadas en la elaboración de los destilados se basan en las prácticas tradicionales de destilación mediante alambique, alquitara o arrastre por vapor. De este modo, se consiguen productos de la máxima calidad y que cumplen con todos los requisitos de salubridad. De hecho, el Consejo certifica aquellos productos que cumplen todas las condiciones para ser amparados bajo alguna de las cuatro Indicaciones Geográficas: Orujo de Galicia, Aguardiente de Hierbas de Galicia, Licor de Hierbas de Galicia y Licor Café de Galicia.

Del Orujo de Galicia, el Consejo señala que muestra un aspecto transparente, limpio y cristalino. Con aromas intensos y finos que pueden recordar a la hierba, la fruta blanca, los cítricos, la rosa o el jazmín; presentándose armónico y persistente en vía ‘retrosanal’ en la boca.

Además de poder ser degustado con la tradicional forma gallega de la ‘queimada’ en un recipiente de barro, este espirituoso hace suyo la regla de que “a cada producto, su copa”, por eso el Consejo indica el uso de una copa en forma de tulipa o de lira, que garantizan una buena valoración de los aromas, y recomienda servirlo a una temperatura de entre los 8 y 10 ºC.

A su vez, hay que hacer constar que esta Indicación Geográfica también incluye el Orujo de Galicia Envejecido, que es un aguardiente de orujo sometido a un proceso de envejecimiento mediante un sistema que consiste en la permanencia de los aguardientes de orujo en envases de madera durante un período mínimo de un año.

Y, como en el Orujo de Galicia sin envejecimiento, su grado de alcohol volumétrico se establece entre los 37,5 y los 50 ºC.

Este Orujo de Galicia Envejecido puede presentar una tonalidad que oscila entre una amarillo paja llegando hasta un intenso dorado. Debido a su envejecimiento posee aroma a tostados y vainilla, siendo suave, armónico y persistente en la boca.

Se deberá servir entre 15 y 18 ºC en una copa tipo tulipa o lira, pero algunos aguardientes de largo envejecimiento pueden degustarse en una copa tipo balón, según el Consejo Regulador.

El aguardiente de orujo se utiliza para la elaboración de licores, siendo los más consumidos el licor de hierbas y el de café.

Asimismo, de la Indicación Geográfica Aguardiente de Hierbas de Galicia, cabe decir que es el espirituoso obtenido a partir de aguardiente amparado por la Indicación Geográfica de Orujo de Galicia, mediante maceración y/o destilación de alcohol en presencia de las hierbas que la caracterizan. Se permite el uso de cualquier especie para el uso alimentario, siendo las más tradicionales la menta, la manzanilla, la hierba luisa, el romero, el orégano, el tomillo, el cilantro, el azahar, el regaliz, la nuez moscada, la canela o el hinojo.

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