En España se consumen diversos tipos de vinos espumosos, con predominio del cava. Las ventas de espumosos se mantienen en volumen y crecen en términos de valor, tanto en el canal de Alimentación como en el de Hostelería

Las burbujas significan ‘glamour’ y adoptan distintos nombres para cosquillear al paladar. En España se consumen diferentes tipos de vinos dentro de la categoría de espumosos, algunos procedentes de fuera de nuestras fronteras como el ‘Champagne’ francés o el ‘Prosecco’ italiano, y otros elaborados en nuestro propio territorio. De entre ellos, el Cava es el que se produce de forma mayoritaria, y aunque el Penedés se lleva la palma en botellas producidas, la Denominación de Origen Cava se extiende a otros territorios fuera de la región catalana, llegando a Navarra, La Rioja, Valencia, Aragón o Extremadura. Pero, además, existen otros vinos espumosos que adquieren el anhídrido carbónico por una segunda fermentación, que se elaboran en distintas partes de la geografía nacional.

Conozcamos el mercado de todos estos vinos y algunas de las etiquetas que se producen en nuestro país y sus bodegas elaboradoras.

Conforme detalla Ricardo Alcón, responsable de Nuevos Negocios de Nielsen, “los Espumosos (Cava+Champagne+Gran Vas+Otros Espumosos) mantienen sus ventas en volumen (+0,7%) y las incrementan en valor (+3,4%), con comportamiento similar en Alimentación y Hostelería. (Datos de julio 2019).

El 73% de este mercado son los cavas. Después destacan los Otros Espumosos (22%), con un comportamiento muy positivo en volumen (+8.2%) y en valor (+18,0%). Es destacable el comportamiento de este segmento en Alimentación, donde se vende el 80% de estos Espumosos, con crecimientos del 8,4% en volumen”.

Iniciando la exposición de algunos vinos espumosos existentes en nuestro mercado, comencemos con representativas referencias foráneas.

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