No es ningún neófito en el campo de la hostelería. Iniciado en él hace muchos años, a la temprana edad de 18 años, Ángel Vellón, se estrenaba en esta profesión en el Círculo de Bellas Artes, de Madrid, donde permaneció ocho años. Su carrera allí, podemos decir que fue meteórica, ya que al año y medio se convirtió en primer ‘maitre’, llevando la organización del personal de la cafetería y la gestión del servicio de ‘catering’, como me relata Ángel durante nuestra agradable conversación. Una pasión por ese sector, tan importante de la economía española, a la que nunca ha querido encontrarle sustituto, haciendo de ella su carrera profesional. “Si no vives la hostelería no puedes dedicarte a ella”. Fiel a esa inquietud, y habiendo puesto fin a su periplo en el Círculo de Bellas Artes, dio vida junto con unos amigos a un proyecto de franquicia de restauración, La Bambola, en 1998. Un concepto gastronómico italiano que tomó cuerpo a raíz de un viaje realizado a Italia. Y vaya si cobró importancia. Diecisiete locales en ámbito nacional. Proyecto que dejó atrás hace unos años para crear Il Bambino Restaurante, un local de cocina italo-mediterránea que dirige junto con su primo Iván de la Torre Bellón, erigiéndose ambos “artífices del proyecto”, como detalla Ángel Vellón.
Una aventura italiana que ya ha llegado a su mayoría de edad y en la que desde el inicio tuvo como compañera de viaje a la empresa Negrini, importadora y distribuidora de productos enogastronómicos italianos de alta gama, capitaneada por Nicoletta Negrini. Una relación fructífera que se afianza en el tiempo y que va más allá del suministro de productos para su local. Negrini le ofrece soluciones y asesoramiento. “Aparte del vínculo de amistad que nos une después de tantos años, cabe decir que Negrini es una empresa que continuamente introduce nuevos productos, ofreciendo gran variedad de referencias, todas ellas de calidad. Asimismo, cuando les hemos pedido algún producto italiano que hemos visto en nuestros viajes a Italia, nos lo han suministrado. Además tengo la suerte de tener mucha vinculación con esta empresa, porque incluso me llevaron como asesor a Vinitaly, una feria vinícola muy importante en Italia, a probar vinos nuevos. En fin, Negrini y yo vamos de la mano”, manifiesta Ángel Vellón.
Todo un profesional que se desenvuelve a las mil maravillas en todas las facetas de su restaurante, que además ofrece servicio de ‘catering’ como en el ‘World Paddle Tour’ y asesoramiento a empresas de servicios de hostelería, gracias a sus amplios conocimientos y estudios. Formado en la madrileña escuela de hostelería de la Casa de Campo, Ángel en su haber cuenta con diversos títulos como el de Sumillería, Maestro Sala, Cortador de Jamón; así como con conocimientos de cata de aceites, Bar Master o la diplomatura en sumillería de cervezas; siendo a su vez formador de vinos de Jerez. Erudición que le ha llevado también junto con Iván, encargado de la sala del local, a conseguir el premio nacional de la Quinta Copa de Jerez en 2013. Un concurso de armonías entre platos y vinos del marco de Jerez.

 

Leer el artículo completo en la revista