La insignia de una marca con siglos de historia y una pionera iniciativa social

Hoy en día se habla mucho de sostenibilidad. Parece un concepto nuevo, pero no lo es. Al menos, la Hacienda Santa Teresa tiene mucho que contar al respecto, así como de transformar en oportunidades las adversidades. En la sostenibilidad ha cimentado su historia familiar de 226 años, -construida en el tiempo por el ‘savoir faire’ de cinco generaciones-, así como su producción artesanal de rones añejos, los cuales ostentan la Denominación de Origen Controlada “Ron de Venezuela”. 

Santa Teresa es la primera marca y la primera productora de ron de Venezuela, además de ser pionera en desarrollar un complejo proceso de producción, utilizando el antiguo método español de la solera (tradicionalmente reservado para la producción de brandy y jerez) para producir un ron con un acabado sorprendentemente rico, refinado y seco. De hecho, los rones se añejan entre 4 y 35 años para posteriormente elaborar los ‘blends’.

El buque insignia de la marca es Santa Teresa 1796, creado para conmemorar los dos siglos de la Hacienda Santa Teresa. Un ron Super Premium de alta calidad que se elabora en el Valle de Aragua, perteneciente al Municipio Revenga, y del que se obtienen las materias primas para su producción por ser una tierra fértil y con condiciones climáticas idóneas para cultivar caña de azúcar y producir ron.

Santa Teresa 1796 debe su extraordinario cuerpo y sabor a su delicada elaboración que combina la destilación mediante procesos continuos y artesanales, al añejamiento mediante el antiguo método de solera, y al especialísimo trabajo de hombres y mujeres de Revenga que durante generaciones han participado en la producción del ron. 

Leer el artículo completo en la revista