El restaurante DCorazon ofrece una cocina española con guiño internacional, envuelta en trajes del mundo. La calidad, la diferenciación y el conceder un plus al cliente son sus valores añadidos, así como degustar sus propuestas en unas cuevas del siglo XVI o en su terraza en la mítica Plaza Mayor, de Madrid

A punto de cumplir cien años, la conocida y prestigiosa tienda de lanas El Gato Negro  ha decido jubilarse dando el relevo a otra actividad familiar que también hace felices a los oriundos del lugar y de cualquier parte de mundo, porque la madrileña Plaza Mayor con-lleva ese tránsito cosmopolita.

Si hace casi un siglo, con el negocio de lanas abierto en 1919 y con la sombrerería Casa Yustas de 1886, ubicada a escasos metros de El Gato Negro, y que aún abre sus puertas al público, la familia Corazón engalanaba y engalana a la clientela de una manera textil, ahora, con la apertura el pasado mes de mayo del restaurante DCorazon, lo que engalana son los paladares de los comensales, además de recrear su vista y ensanchar su espíritu al hallarse en un local del siglo XVI con unas espectaculares cuevas donde saborear las ‘delicatessen’ que allí se ofrecen.

Mario Corazón Asín, miembro de la familia, es quien regenta el restaurante con la misma filosofía que guiaba a El Gato Negro y que aún guía a la sombrerería “nos gusta que el cliente cuando venga  a la sombrerería, o como lo hacía cuando venía a la tienda de lanas, o ahora al restaurante, se quede muy satisfecho, que sea una experiencia de compra o gastronómica muy buena, mucho más de lo que la gente pueda esperar, porque hacemos las cosas de corazón. De ahí, el nombre del restaurante. Un juego de palabras, ya que además de ser nuestro apellido, nos gusta involucrarnos mucho en los negocios”, comenta Mario Corazón durante nuestra agradable conversación.

En esa línea de ofrecer algo más a la clientela, el restaurante, que cuenta con una maravillosa terraza en el número 30 de la majestuosa Plaza Mayor, tiene un ascensor que facilita la bajada a las cuevas a personas con movilidad reducida para acceder al salón. “Creo que somos las únicas cuevas en el Madrid de los Austrias con ascensor; además tenemos los cuartos de baño preparados para personas con discapacidad”. Son cosas que la gente valora mucho”, detalla Mario.

El jovenzuelo restaurante Dcorazon nació en el centro histórico de la capital con unas ideas bien claras de diferenciación, “con propuestas gastronómicas que todo el mundo reconociera, por su envoltorio, lo que se disponía a comer, pero que se sorprendieran por la calidad del producto y su elaboración al estilo español. Por ejemplo tenemos el ‘Iberian Burrito’ que es un burrito mexicano pero hecho con cerdo ibérico y una salsa barbacoa hecha con un guiso español, el sabor es completamente diferente. También tenemos ‘Raviolis de bacalao a la vizcaína’, lo que hay dentro son trozos de bacalao, no es una pasta con sabor a bacalao. La salsa se hace con su fondo de pescado, es una elaboración española pero con una forma internacional para que la gente lo pueda reconocer. A su vez, proponemos unas Quesadillas elaboradas con quesos españoles o unos Huevos rotos que en lugar de prepararlos con patatas fritas normales hacemos un milhojas de patatas, y los huevos los hacemos a baja temperatura para que la yema se quede como si fuese mermelada y encima colocamos un poco de trufa negra. Este es uno de los platos estrella.

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