La Fundación Española de Nutrición recuerda que un desayuno equilibrado debe contener, al menos, un grupo de cereales (preferiblemente en su forma integral), un alimento del grupo de lácteos y una fruta, mejor entera. Además, muchos expertos recomiendan añadir un cuarto grupo, como aceite de oliva virgen extra, hortalizas, frutos secos, alimentos proteicos (huevos, jamón, salmón, legumbres…), cuya combinación aporta al organismo hidratos de carbono complejos, fibra, proteína, agua y una cantidad adecuada y de calidad de grasa
A estas alturas todos sabemos lo importante que es para nuestra salud tanto cuidar la alimentación como mantener un estilo de vida saludable. Sin embargo, en la práctica se siguen consumiendo altas cantidades de azúcar por la mañana, productos poco saludables o, directamente, se opta por ayunar durante las primeras horas del día. “Saltarse el desayuno provoca que se elimine o se desplace la ingesta de nutrientes y energía de este, perdiendo la oportunidad de consumir un desayuno saludable que se relaciona con una mayor ingesta diaria de nutrientes, un mejor cumplimiento de las recomendaciones nutricionales y una mejor calidad de la dieta total”, responden desde FEN, la Fundación Española de la Nutrición. El estudio ANIBES (Estudio de Antropometría, Ingesta y Balance Energético), que ofrece datos sobre los hábitos de los españoles en el desayuno, recoge que el 85% de los españoles son consumidores regulares del desayuno, aunque tan solo el 25% de la población realiza un desayuno con energía suficiente y variedad adecuada o “completo” (20% o más de la energía total ingerida y conteniendo tres o más grupos de alimentos), mientras que el 38% tomaban un desayuno “incompleto” (menos del 10% de la energía total ingerida y conteniendo uno o dos grupos de alimentos) y el 37% uno “aceptable” (10-20% de la energía total ingerida y tres o más grupos de alimentos, o bien, 20% o más de la energía total ingerida y dos grupos de alimentos).




