Referente mundial en la elaboración de Provolone, la histórica compañía italiana se prepara para celebrar en 2027 su 150 aniversario
Hablar de Auricchio es hablar de Provolone. Desde su fundación en 1877, la historia de la compañía y la de la familia Auricchio han estado estrechamente vinculadas a este queso, convertido hoy en uno de los grandes embajadores de la tradición gastronómica italiana en el mundo.
Durante casi 150 años, Auricchio ha custodiado la receta original que dio lugar al sabor inconfundible de su Provolone. Un conocimiento transmitido de generación en generación que combina experiencia, maestría quesera y una elaboración en la que el componente artesanal sigue desempeñando un papel esencial.
La compañía conserva numerosas fases manuales del proceso productivo, fundamentales para conseguir la textura, la friabilidad y el carácter distintivo del Provolone Auricchio. Esta herencia artesanal convive con una constante inversión en innovación y tecnología. Desde la selección de la leche hasta la maduración y el envasado, cada etapa está diseñada para garantizar regularidad, seguridad alimentaria y los más elevados estándares de calidad.
Dos variedades, múltiples posibilidades en restauración
La gama de Provolone Auricchio ofrece diferentes perfiles de sabor y numerosas posibilidades para el canal Horeca.
El Provolone Dolce Auricchio, de maduración más breve, presenta un sabor suave y delicado, así como una excelente capacidad de fundido. Estas características lo convierten en un ingrediente especialmente versátil para pizzas, focaccias, bocadillos calientes, hamburguesas, gratinados o elaboraciones al horno. Servido fundido en una cazuela de barro, solo o acompañado de tomate, hierbas aromáticas o verduras, es también una propuesta sencilla y atractiva para compartir.
Por su parte, el Provolone Piccante Classico Auricchio se caracteriza por una maduración más prolongada y por un sabor intenso, reconocible y ligeramente picante. Puede servirse en tablas de quesos y aperitivos, cortado en lascas o acompañado de verduras frescas, hortalizas cocinadas, panes artesanos, mieles o mermeladas. También aporta personalidad a recetas de pasta, rellenos y platos gratinados.
Esta versatilidad permite al profesional de la restauración incorporar un producto de fuerte identidad italiana en diferentes momentos de consumo, desde el aperitivo hasta los platos principales o las propuestas para compartir.
Una empresa familiar con vocación internacional
Aunque el Provolone continúa siendo el producto más representativo de Auricchio, el grupo ofrece actualmente una amplia gama de especialidades queseras italianas. Su catálogo incluye mozzarella, Parmigiano Reggiano y quesos elaborados con leche de vaca, oveja, búfala y cabra, reuniendo algunas de las expresiones más reconocidas de la tradición quesera del país.
El Grupo Auricchio cuenta con ocho centros productivos en Italia y con sociedades comerciales propias en Estados Unidos y España. Sus productos están presentes en alrededor de 60 países de Europa, América, Australia, Oriente Medio y Extremo Oriente.
En 2025, el grupo alcanzó una facturación superior a los 430 millones de euros, aproximadamente la mitad procedente de los mercados internacionales. Estos datos reflejan la dimensión global de una compañía que ha sabido crecer manteniendo su carácter familiar y su estrecha vinculación con el saber hacer quesero italiano.
De cara a su 150 aniversario, que se celebrará en 2027, Auricchio ha iniciado una nueva etapa en la evolución de su comunicación y de su identidad visual. El objetivo es proyectar hacia el futuro los principios que han acompañado a la empresa desde sus orígenes: calidad, autenticidad, artesanía e innovación.









