Aunque al principio pueden parecer tímidos e introvertidos por el significado que indica su nombre, lo cierto es que los vinos Reserva tienen una presencia notable en el mercado español y siguen siendo bastante apreciados por los paladares de los consumidores. Una popularidad, que en la mayoría de los casos, las bodegas de nuestro país han visto traducidas en ventas. Así lo expresan desde Bodegas Torres “desde 2010, hemos ido incrementando las ventas de nuestros vinos tintos Reserva de manera paulatina y gradual. Tuvimos un repunte en 2013, y en 2014 hemos conseguido aumentar ligeramente las ventas con respecto al año anterior. Vemos un retorno hacia las marcas clásicas, ya que el restaurador se da cuenta de que ciertos vinos desconocidos rara vez soportan un precio alto y, por ende, el restaurante baja su facturación”. Por su parte, Pernod Ricard Bodegas afirma que “se ha producido un ligero crecimiento de este tipo de vinos. Según datos del Consejo Regulador de la D.O.Ca. Rioja, las ventas de vinos tintos con crianza en barrica (categorías de Crianza, Reserva y Gran Reserva) han aumentado más de cuatro millones de litros y, tienen una participación del 62% en las ventas totales de vinos tintos, participación que crece año tras año. En concreto, la categoría de Riojas Reserva sigue manteniendo el incremento de los años anteriores, destinándose el 62% de los vinos de esta categoría al mercado exterior”.
Por otro lado, una opinión distinta es la del Grupo Matarromera: “la tendencia actual en este tipo de vinos es que las ventas se resienten. Existe un mercado importante, pero cada vez se consumen menos vinos de este estilo. Las producciones de las bodegas se van ajustando a la demanda”.
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