El local ofrece una propuesta de calidad, artesanal y ecléctica en la ciudad de Sevilla. Sus creaciones presentan mezclas armoniosas con toques españo-les, ingleses, franceses y americanos. También se pueden degustar cócteles clásicos

Hace cuatro años, Otto Café abrió sus puertas en el número 8 de la Plaza Monte Sión en la capital hispalense. Esta cafetería sevillana con toques italianos, británicos y demás pinceladas de otros lugares del mundo como francesas y americanas es el proyecto personal de Isidro Espinar y su esposa Serena.

De naturaleza ecléctica, como no podía ser de otra manera, Isidro, sevillano y Serena, italiana, ambos con bagaje profesional adquirido por el mundo -de hecho, se conocieron en el Reino Unido, como señala Isidro- han plasmado sus orígenes y experiencia en este acogedor local, cuya denominación adopta un nombre que tanto le gustaba a Isidro, como me relata. Otto, significa ocho en italiano y, coincidencias de la vida, el establecimiento se ubica en un número ocho, la oportunidad perfecta para bautizar una creación de la pareja, un negocio fruto de su amor y de la pasión por el mundo de la hostelería.   

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