Orlando Marzo ha conseguido el título de ‘Mejor Bartender del Año’ en la ‘World Class Competition’ 2018. Un profesional al que le gusta descubrir y crear nuevos sabores y combinaciones de ingredientes, además de sentir pasión por el mundo de la hospitalidad 

El italiano Orlando Marzo, nacido en Castiglione d’Otranto, provincia de Lecce, en la región de Puglia, y afincado en la localidad australiana de Mel-bourne, dejando ver sus dotes en el restaurante Lûmé donde trabaja, se alzó el pasado mes de octubre con el título de ‘Mejor Bartender del Año’ en la final mundial de ‘World Class Competition’ 2018, que se celebró en la ciudad alemana de Berlín con la actuación de 56 profesionales de la coctelería de diferentes procedencias.  

Con los destilados del ‘portfolio’ de Diageo Reserve, sorprendió a los jueces llevando a la coctelería sostenible más lejos que nunca en el desafío ‘Better Drinking’ de Ketel One, y triunfó en la ronda ‘Flavors of a Nation’ al darle un giro innovador al clásico ‘Highball’ de Johnnie Walker Black Label. Pero el título se lo llevó al vencer en la gran final de ‘Cocktail Clash’.

Este reconocimiento le otorga la oportunidad de recorrer el mundo como representante de Diageo, preparando cócteles en lugares exóticos y participando como juez en diversas competiciones. Además, se convertirá en el décimo miembro del salón de la fama de ‘World Class’.

“Me siento orgulloso y muy emocionado por haber recibido este premio y tener la posibilidad de viajar, conocer y compartir ideas por el mundo el próximo año. Me complace formar parte de una familia extensa transmitiendo a los jóvenes la esencia de la hospitalidad  y el arte de la creación”, afirma Orlando a Bar Business, a quien hemos tenido la oportunidad de entrevistar. 

A Orlando le gusta descubrir, crear nuevos sabores y combinaciones de ingredientes, como me comenta, y al mismo tiempo, es un apasionado del mundo de la hospitalidad, “de conocer nuevas personas, viajeros que con pequeñas historias nos transportan, a los ‘bartenders’, a lugares nuevos”, detalla. 

Con una diplomatura en la escuela hotelera de Santa Cesarea Terme, en su Italia natal, Orlando decidió recorrer el mundo. “Antes de irme a Australia, estuve cinco años en Londres, donde tuve el privilegio de trabajar en prestigiosos bares como The Player y Milk & Honey. Allí reforcé mis conocimientos y capacidades en el mundo de la ‘mixología’, focalizando mi atención en una panorámica mundial en el sector. En esos dos locales trabajé con amigos australianos y, a través de sus historias, me fueron despertando interés en conocer ese país, y me decanté por Melbourne que es una ciudad donde la cultura de la restauración unida al arte moderno, la música y el deporte está a la vanguardia. Puedo decir que entre ginebras y vermús, tendencia en los últimos años, el interés por el ‘whisky’ escocés no se desvanece. Gracias al enfoque de las destilerías y a la fantasía creativa de los ‘bartenders’, el ‘whisky’, en particular el escocés, se presenta de un modo más versátil”, manifiesta el ‘Mejor Bartender del Año’.

Entre los cócteles que ofrece en Melbourne, algunos llevan la huella de sus vivencias. “Uno de los cócteles que me transporta a casa es ‘Olive Oil Royal’, en el que hago un licor de aceite de oliva destilando en frío aceite de oliva extra virgen, representando el perfume, la esencia de las aceitunas recién exprimidas. Para potenciar el aroma, la frescura y dando un toque de color al licor, añadimos extracto de té verde, para posteriormente añadir elegantemente champán al final”.

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