Una personalidad destacada en el campo vinícola que nos habla de los vinos espumosos que se elaboran en nuestro país y de lo que ofrecen en la copa

Actualmente Nuria España trabaja como supervisor del departamento de Alimentación y Bebidas en el Hotel The Westin Palace Madrid, aunque también ha trabajado en los últimos años como sumiller en restaurantes emblemáticos, algunos distinguidos con la Estrella Michelín. Forma parte del comité de cata de la Guía Melendo del Champagne y de la revista MiVino de la editorial Opuswine. Es vicepresidenta de  ASUMAD (Asociación de Sumilleres profesionales de Madrid). Embajadora de los vinos canarios en la Península, se declara abiertamente enamorada de los vinos de Jerez y es miembro de las Sherry Women. 

Titulada con el Nivel 3 WSET (Wine and Spirit Education Trust), Sumiller y Bar Master Reserve por la IFE, Maître y Asesor Gastronómico por ADIF y la Universidad Rey Juan Carlos. Ha sido reconocida como una de las mujeres más influyentes del mundo de la gastronomía por la revista Condé Nast Traveler y Mujer Extraordinaria por Ponche Caballero. Galardonada con el Primer Premio en la categoría de Sumiller en el Tercer Certamen Nacional de Gastronomía FACYRE y  finalista los tres últimos certámenes de La Nariz de Oro. 

¿Cómo debe ser el paladar de un buen sumiller? 

“Un buen sumiller se caracteriza por tener un profundo conocimiento y una gran comprensión del vino y las personas que rodean este mundo. El paladar va amparado por la cata, es cuestión de entrenamiento y esfuerzo”.

¿Qué es un vino espumoso?  

“En palabras de Jordi Melendo responsable de La Guía Melendo del Champagne, los vinos tienen una tendencia natural de producir espuma, a consecuencia del gas carbónico que está presente en mayor o en menor medida. Los responsables de esta efervescencia son el azúcar, presente de manera natural en la uva, las levaduras que arrancan la fermentación y la temperatura que crea las condiciones optimas para que esto ocurra. Este tipo de vinos genera CO2 de manera endógena, lo que quiere decir, que el preciado carbónico, no está añadido de manera artificial gasificando el vino, si no que la toma de espuma se obtiene de manera natural, por acción de las levaduras, normalmente, a través de una segunda fermentación. La presión mínima en la botella debe de ser de 3.5 bares, si no  pasaríamos a hablar de los popularmente conocidos como vinos de aguja”.

¿Qué tipos de vinos espumosos se elaboran en España?

“Mayoritariamente Cava, la única Denominación de Origen en España que no defiende un territorio concreto, sino un método de elaboración. El 90% se elabora en el Penedès y su hogar espiritual se encuentra en Sant Sadurní d’Anoia, el resto en Valencia, Aragón, Navarra o Extremadura.

Desde el 2012 vivimos un movimiento escapista del corsé de la Denominación de Origen Cava, sorprendentemente algunas grandes casas cuyas familias fueron fundadores de la D.O., ahora prefieren agruparse bajo el nombre de Conca del Riu Anoia, Clàssic Penedes o Copinart. Su intención no es otra que darle valor, fuera de la dignidad  durante años ya sabida, para pasar a ser reconocido, como uno de los grandes vinos del mundo, a través de su singularidad y conseguir la excelencia”. 

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