El restaurante ofrece una propuesta culinaria basada en la cocina de toques viajeros de los chefs que se pueden apreciar en la composición y los matices de cada plato. Además, el local dispone de una bodega con más de 120 referencias y una oferta de coctelería con 12 cócteles de autor, una selección de clásicos y vermú artesano

Un lugar donde el bienestar, la comodidad y el placer de los sentidos resulta inviolable convirtiéndose en un auténtico ungüento a aplicar a los avatares del día a día.  

Nacho Chicharro y Dani Garrido, llevando la batuta gastronómica, y Álvaro Cañellas y su socio José Tomás Garrido, orquestando la parte ‘mixológica’, han hecho realidad recientemente su propia aventura en el campo de la restauración, en el que poseen una larga trayectoria, con la apertura de Mano de Santa. Un restaurante que transmite el ‘leitmotiv’ de estos cuatro profesionales y amigos a la hora de crear este establecimiento, que no es otro que el de hacer llegar su forma de entender y vivir la hostelería desde la perspectiva del hostelero y de la del público.

Un local, enclavado en el madrileño y prestigioso barrio de Salamanca, cuyos artífices describen como “un bálsamo para la rutina del día a día, un lugar en el que quien nos visite pueda reconectar consigo mismo, con las cosas que le apasionan y le mueven a través de nuestra propuesta gastronómica, que es una invitación a viajar mediante diferentes sabores, y de nuestra coctelería artesanal”.  

El placer de la clientela está garantizado desde que traspasa el umbral de la puerta. Mano de Santa no dejará indiferente a nadie ni en su oferta gastronómica como en la propuesta coctelera, cumpliendo con su máxima de que el cliente salga del restaurante con un buen sabor de boca. 

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