De nuevo, vuelven a abrirse las puertas del hotel Ritz tras su ambiciosa renovación de la mano de Mandarin Oriental Hotel Group. Con carácter clásico, elegante y un toque contemporáneo que conserva su espíritu centenario y un atuendo ‘Belle-Épôque’, el hotel quiere situarse a la vanguardia gastronómica con la firma del chef Quique Dacosta

El número 5 de la madrileña Plaza de la Lealtad siempre ha significado en la capital española un símbolo del ‘glamour’, de la cultura y un emblema de la sociedad de su época desde su apertura a principios del pasado siglo XX. Con un imponente aspecto y un estilo ‘Belle-Épôque’ en su arquitectura, el Ritz, era portador de sueños, evocaba el espíritu del lujo y la ‘dolce vita’. Representación invariable de sensaciones a pesar del pasar de los años.  

Actualmente, sus puertas vuelven a abrirse, tras tres años de reforma, para acoger a transeúntes, foráneos y lugareños al amparo de su tronío y de la mano de Madarin Oriental Hotel Group. Desde el pasado 15 de abril, Mandarin Oriental Ritz, Madrid es un ciudadano más de la capital. Al que tanto se le esperaba.

Clásico y elegante, el renovado hotel, con 110 años de historia, muestra un toque contemporáneo, preservando el carácter arquitectónico del edificio y el espíritu original concebido por César Ritz. La ambiciosa renovación del hotel es el resultado del profundo y cuidado trabajo de profesionales de diversos ámbitos. El arquitecto español Rafael de La-Hoz y la diseñadora de interiores Dorothée Boissier, de Gilles & Boissier, han realzado el carácter y carisma del establecimiento colaborando estrechamente en el nuevo diseño. 

Mandarin Oriental Ritz, Madrid cuenta con 153 habitaciones lujosamente decoradas, incluyendo 53 espaciosas ‘suites’ Esta gran ampliación en el número de ‘suites’ con un total de 5 categorías diferentes, ofrece a los clientes lo último en alojamiento de lujo urbano. La ‘Suite Real’ es la más grande de las habitaciones del hotel, con casi 190 m2. Ubicada en el mismo lugar en el que César Ritz la diseñó y en el que, durante más de un siglo se alojaron realeza y celebridades, la ‘suite’ cuenta con dos entradas privadas y espectaculares vistas al jardín y al Museo del Prado además de una amplia zona de estar, comedor y cocina. El dormitorio principal es un auténtico oasis de calma con armario-vestidor adyacente y un baño completo con sala de vapor.

Además, por primera vez en su historia, el hotel ofrecerá un exclusivo ‘Spa’ con una piscina interior, un oasis de bienestar gestionado por The Beauty Concept.

Y, por supuesto, el relevante papel cultural y social que el hotel siempre ha tenido se reflejará en diferentes proyectos con artistas, artesanos, creadores y firmas de diferentes disciplinas a nivel local y nacional; e incluso exhibirá una selección de obras de arte y piezas inspiradas en el fuerte vínculo que lo une a la ciudad que lo acoge.

Leer el artículo completo en la revista