El consumo de estas bebidas ha crecido en el último año y ha incorporado a nuevos consumidores como hombres y jóvenes que buscan la faceta de salud y bienestar
Tomarse una infusión no es cosa de mayores y mucho menos sólo de mujeres como había ocurrido de forma tradicional en España. Los expertos destacan que en los últimos años se está produciendo un cambio en el perfil de los clientes de estas bebidas que incluyen, cada vez más, a hombres de todas las edades y a consumidores mucho más jóvenes de los habituales.
La culpa la tienen principalmente las nuevas tendencias de un consumo más saludable ya que han colocado en el foco a las infusiones como un aliado perfecto a la hora de tomar una bebida sana en cualquier momento del día, sin recurrir a los sabores de toda la vida ni esperar a que el reloj dé las cinco.
Y en este cambio, la hostelería está teniendo mucho que decir. Según el informe CGA by NIQ REACH 2025 Spain, tres de cada cuatro españoles acuden todas las semanas a un bar o a un restaurante a tomar algo. La cifra se eleva hasta el 79 % en el caso de los jóvenes.
Pero el estudio también alerta de que el consumo que estos clientes hacen en el sector Horeca ha cambiado y se está apostando por nuevas variedades como el té helado, que se ha convertido en una comanda de moda.
Para los clientes más jóvenes, el segmento de las infusiones y el té aparece como una opción saludable y energética y que, además, es una alternativa muy rica y con muchas posibilidades frente a los refrescos convencionales.
Incluso para los que consideran el café como un ritual sagrado, España sigue siendo un país muy cafetero, las bebidas infusionadas están apareciendo cada vez más como protagonistas de unas nuevas rutinas de consumo donde se busca un criterio más saludable y que se han implantado tanto en casa como en la hostelería.





