Si el dicho popular “Querer es Poder” cobra siempre significado, en la apasionante historia real que les vamos a contar en estas líneas, su magnitud se acrecienta aún más. Pasión, determinación, tenacidad, altruismo y sostenibilidad, entre otros muchos valores, son los móviles de un grupo de mujeres de la Cordillera de Talamanca en Costa Rica que, para mejorar las condiciones económicas de sus familias y evitar la desintegración de las mismas, con el objetivo a su vez de procurar un bienestar para toda la comunidad y un futuro mejor a sus hijos y generaciones venideras, han hecho del cultivo del café su progreso social, económico y educacional. Unos principios ejemplares que, gracias a la tecnología del siglo en que vivimos, pueden llegar a cualquier parte del mundo, sirviendo no sólo a un mayor crecimiento para dicha comunidad, sino como modelo a seguir a otras muchas personas en otros muchos rincones del planeta.
Una historia que viene contada a través del documental “A small section of the world”, producido por illycaffè y dirigido por Lesley Chilcott, productor de “Esperando a Superman” (2010) y ganador del Óscar por su co-producción en “Una verdad incómoda” (2006), que cuenta con la voz de una de las artistas de ‘rock’ más distinguidas de todos los tiempos, Alanis Morissette, autora de la banda sonora de “El Mañana”, escrita junto al compositor costarriqueño y ganador del premio Grammy, Carlos “Tapado” Vargas. Un viaje emocionante que descubre como una taza de café ha cambiado la vida de muchas mujeres, permitiéndolas desarrollar su potencial, e ilustrando cómo las mujeres son una parte fundamental de la cultura del café, en cada proceso, de principio a fin; y que está abierto al mundo a través de iTunes desde el pasado 16 de diciembre.
Todo empezó hace 17 años cuando a raíz de una crisis económica que asoló la región, los hombres del pueblo se vieron obligados a buscar trabajo en las ciudades dejando a sus familias solas en el campo. Entonces, las mujeres unieron sus fuerzas impulsadas por el deseo de una vida mejor para ellas, sus familias y la comunidad, creando ASOMOBI, la Asociación de Mujeres Organizadas de Biolley. Un reto al que se enfrentaron no sin miedo, como confiesan en el documental, pero que en ningún momento ese estado de ánimo, les hizo detenerse en su afán de progreso, el que basaron en un producto: el café. Se pusieron manos a la obra y construyeron su primer molino de café que lideró el camino para convertirse en un modelo de cultivo de café de calidad y sostenible.

 

 

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