El primer hotel en España de la marca ‘lifestyle’ de Hilton, la cual se inspira en la cultura local. Situado en el barrio de Azca, el establecimiento está gestionado por Barceló Hotel Group, tras haber llegado a un acuerdo con la propiedad Hotel Investment Partners (HIP)

Lo local cotiza al alza. Símbolo de inmersión en la cultura, puramente castiza en el caso que nos ocupa, y de hacerla partícipe a los visitantes y huéspedes creando conectividad y unión es el espíritu que envuelve al recién estrenado Canopy by Hilton Madrid Castellana. El primer hotel de la marca ‘lifestyle’ de Hilton (NYSE: HLT) en España, que ya cuenta con 31 establecimientos Canopy abiertos en todo el mundo y 29 en desarrollo en 16 países y territorios. Hoteles concebidos como una extensión natural del barrio en el que se instalan que ofrecen un nuevo enfoque de hospitalidad y experiencia de los huéspedes. 

Canopy by Hilton Madrid Castellana, propiedad de Hotel Investment Partners (HIP) -el tercer mayor inversor hotelero de Europa- y gestionado por Barceló Hotel Group, se encuentra ubicado en el distrito financiero de la capital, en el barrio de Azca, en la plaza Carlos Trías Bertrán, 4.

Vivir Madrid es lo que propone este establecimiento hotelero, a lo que invita ya con su propio diseño. Dirigido por el estudio del interiorista Jaime Beriestain, el proyecto de interiorismo abraza la cultura popular de la ciudad desde el diseño más vanguardista para crear un espacio de todos y para todos inspirado en la filosofía cañí y en el rojo Madrid. “Queríamos crear un espacio diáfano y sin barreras, para que la gente pueda reunirse, ver y ser vista. Madrid representa el rojo para mí; un lugar en el que reina la pasión y en el que convergen culturas diferentes y conectadas. De ahí la importancia de ofrecer a la ciudad un lugar que refleje esa filosofía, un espacio para conectarse y reunirse. Ese es el concepto que hay detrás de Canopy by Hilton Madrid Castellana”, señala Jaime Beriestain. Por tanto, el hotel, que cuenta con 314 habitaciones y 12 salas de reuniones, exhibe un marcado carácter urbano y local que lo convierten en un establecimiento multifuncional y en un prescriptor de cercanía del nuevo ‘comfy’ contemporáneo.

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