Un restaurante en la sierra madrileña que ofrece una genuina cocina italiana a la enseña de la calidad y las cosas bien hechas. Entre su oferta se hallan las pastas frescas ultracongeladas de Surgital

A Vittorio Giullieri le apasiona la gastronomía de su país natal, Italia. Desde temprana edad, la cocina siempre fue su ‘hobby’ y, con el pasar de los años, la ha convertido en su adorada profesión. 

Todo empezó cuando Vittorio puso pie en tierra española hace ya 15 años, y en Andalucía concretamente. Las localidades de Mojácar (Almería), Nerja (Málaga) y Tarifa (Cádiz) vieron como desarrollaba su sueño culinario con restaurantes que mostraban una auténtica cocina transalpina. “Cuando vine a España quise abrir un local para dar comida y traer mi pequeña experiencia italiana. Y siempre ha funcionado bastante bien”, comenta.

Debido a la confluencia de los vientos que envuelven el municipio gaditano de Tarifa, y cansado de los mismos, Vittorio decidió dar el salto a la capital, guiado también por los consejos de sus propios clientes madrileños que le visitaban los veranos. 

Con la decisión tomada, se presentó en Madrid dispuesto a buscar un buen local con terraza para continuar dando rienda suelta a su pasión por los fogones. Y lo encontró, vaya si lo encontró. El local le esperaba en Los Molinos, en una población serrana a escasos 55 km. de Madrid. Se trata de un chalet con una bonita fachada en piedra y una gran terraza que seduce a la clientela. 

Se puso manos a la obra y a este nuevo proyecto gastronómico lo llamó sencillamente L’italiano. Un nombre que habla por sí mismo, presentando a través de sus letras, lo que se cuece en sus fogones: una auténtica cocina italiana.  

“Mi cocina recorre Italia de norte a sur, aunque hay una mayor influencia de la región de Emilia Romagna, ya que mi madre es de allí y desde pequeño he aprendido muchos platos de esta zona, de la que son típicos la lasaña, los ‘tortellini’, ‘ravioli’ o el Parmigiano Reggiano, por ejemplo”, detalla Giullieri, chef y propietario del restaurante.

Un ‘know how’ que plasma también en elaboraciones más complejas y menos conocidas entre el público. “Los platos más complejos figuran fuera de la carta, en la lista de sugerencias, los clientes suelen traer la idea de lo que quieren comer o cenar pero, en los últimos años, he notado que también desean probar cosas nuevas”. 

Extensa es la oferta culinaria del restaurante. “En la carta tenemos variados entrantes como el ‘Provolone’, la ‘burrata’, la ‘caprese’ o unas propuestas de mejillones como ‘cozze alla romana’ o ‘cozze alla francese’; ensaladas; distintas y variadas ‘pizzas’, platos de pasta (rellena y no rellena como ‘spaghetti’, ‘maccheroni’, ‘tagliatelle’…), con una docena de salsas diferentes que se hacen al momento; platos de carne hechos al estilo italiano; menú para niños; propuestas de pasta y ‘pizza’ sin gluten para celiacos; y una serie de postres caseros como el ‘affogato’, ‘tiramisú’, ‘panna cotta’…”.

La calidad, artesanía y autenticidad son atributos que se encuentran entre los productos con los que prepara sus atractivos platos como las pastas frescas ultracongeladas de Surgital de sus diferentes gamas como Laboratorio Tortellini y Divine Creazioni, con las que trabaja desde hace años, las cuales se las suministra Comercial CBG.

“Siempre me han gustado mucho estas pastas y además tienen mucho éxito entre la clientela. Comencé trabajando con unos cuantos productos como ‘fiochetti al Gorgonzola’ o los ‘fiocchi formaggio e pera’ y, poco a poco, fui probando más productos. La empresa tiene una gran variedad. 

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