La hostelería fija su punto de mira en una vuelta a los orígenes y a la tradición culinaria, en la alimentación saludable, en la sostenibilidad y en el avance de las nuevas tecnologías y digitalización

Estos casi dos años de pandemia han traído muchos cambios en los hábitos de vida y consumo de las personas, y la aceleración de algunas tendencias que ya estaban presentes en la sociedad como la digitalización, que se ha hecho con el timón también en la industria hostelera. ¡Y de qué manera! Haciendo balance de lo experimentado el pasado año 2021, según datos de la plataforma de reservas de restaurantes líder en Europa TheFork, el 89% de las reservas ‘online’ de restaurantes fueron hechas a través de dispositivos móviles. Además, cabe destacar el auge del pago digital, los pagos con TheFork PAY (el sistema de pago digital de TheFork) que se han multiplicado x43 desde su lanzamiento en el último trimestre de 2020.

En este nuevo año que acabamos de estrenar, la digitalización marca el camino junto a otros compañeros de viaje como el cuidado personal y del medio ambiente, la sostenibilidad, la vuelta a la orígenes y la tradición, que se vislumbran como guías en 2022, según el estudio de Tendencias Alimentarias 2022 de TheFork y la agencia internacional de innovación y creatividad NellyRodi. En dicho estudio se establecen algunas cuestiones cruciales:

De vuelta a los orígenes. Conocer el origen de los productos y el redescubrimiento de las gastronomías del mundo como respuesta a la necesidad de seguridad y estabilidad que buscan las personas. Cada vez adquiere más importancia saber elegir bien las materias primas, buscando su origen y buenas propiedades nutricionales y desechando cualquier ingrediente industrializado.

De esta forma, se ha vuelto al uso de semillas antiguas como Kerzna, Tamarin, Fonio, Teff, Millet o Sorgho, que tienen muchas ventajas en cuanto a nutrición; se ha dado un giro a los productos de panadería, uno de los alimentos más antiguos del mundo, integrando nuevos ingredientes o reviviendo los viejos, para que sea más saludable y más adaptado a la era moderna; y se ha vuelto a poner el foco en productos clásicos como el café y su esencia, lo que hace que algunos laboratorios estén tratando de cultivarlo a través de la biología celular para lograr un efecto más sostenible.

Además, el regreso a los orígenes también implica una vuelta a la tradición culinaria, lo que permite el surgimiento de nuevos escenarios gastronómicos como el africano y sudamericano que, gracias a la globalización, viajan por todo el mundo destacando lo mejor de las tradiciones locales.

Alimentos para un (buen) futuro. La demanda mundial de alimentos genera entre el 22% y el 37% de las emisiones de gases de efecto invernadero, según el Instituto de Economía del Clima, y por ello, los hábitos alimentarios y de producción deben cambiar, con el objetivo de respetar el medio ambiente, con ayuda de las nuevas tecnologías.

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