Las infusiones, sobre todo la tila y la manzanilla, han experimentado una subida importante en su consumo en España durante este último año, sobre todo para hacer frente a los efectos de los encierros y las restricciones

Llevamos más de un año encerrados en casa, con restricciones y limitaciones de nuestros movimientos. Y la situación, como advierten todos los expertos, empieza a hacer mella en la población. Desde hace meses, muchos médicos y especialistas vienen advirtiendo de las consecuencias de que se alargue el confinamiento y la evolución de las ventas de un producto tan cotidiano como el té y las infusiones nos explica mucho de cómo nos encontramos como sociedad ahora mismo. 

En el año 2020, la venta de tila creció en más de un 17%, superando la compra de más de 10.375 unidades de esta bebida y con un valor añadido en ventas de más de 10 millones de euros. Sin embargo, la reina de las infusiones ha seguido siendo la manzanilla, número 1 en este tipo de bebidas, que también aumentó sus ventas en casi un 13% llegando a comercializarse más de 28.980 unidades el año pasado, según los datos de la consultora Nielsen.

También el poleo menta creció tanto en ventas como en valor añadido en más de un 15%, colocándose como la segunda infusión preferida por los españoles.

En términos generales, el sector de las infusiones en España aumentó el valor de sus ventas, en el año 2020, en un 23% más respecto al ejercicio anterior, llegando a los más de 173 millones de euros de facturación.

Y es que las infusiones, y sobre todo la tila y sus variedades más calmantes, se han convertido en una manera sana de que los españoles traten de eliminar parte de la ansiedad y el cansancio que se ha ido acumulando por la situación pandémica.

Por su parte, el té ha cumplido otra labor social diferente, unida más a momentos de descanso en el teletrabajo y al estar mucho más en casa, pero también importante. De hecho, ha mantenido el mismo nivel de ventas que en el año 2019, con un valor de ingresos en el sector que ronda los 35 millones de euros, pese a la crisis de la restauración y la hostelería por las medidas anticovid.

Expertos como Kenny Vega, ‘sommelier’ de té y dueño de una tienda especializada, aclaran que “la producción se ha visto afectada en prácticamente todo el planeta, ya que muchas cosechas se perdieron o redujeron durante la pasada primavera. Es cierto que los países asiáticos han llevado, en muchos casos, la pandemia de un modo diferente y han conseguido sacar adelante las producciones, pero los problemas aparecían en las exportaciones e importaciones aumentando los precios en muchos tés y produciendo demoras en las entradas a Europa”. 

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