El mercado del plant-based ha sufrido cierto retroceso en ventas en el supermercado mientras que en hostelería y restauración es ya una alternativa estable al consumo de carne
La hostelería española vive una transformación silenciosa pero profunda en torno a las alternativas a la carne, impulsada por el auge del público veggie y flexitariano y por una mayor sensibilidad hacia la salud y la sostenibilidad. En ese contexto, Verónica Larco, directora de Comunicación de ProVeg España, explica por qué estas alternativas han pasado de ser una rareza a una categoría llamada a consolidarse en las cartas de los restaurantes.
“Ha pasado ya tiempo suficiente para ver la evolución que ha tenido y todos los datos indican que el sector vegetal y la población veggie se encuentran en un momento de estabilización” que llega después del boom vivido tras la pandemia. “Primero hubo un boom de lo plant-based, seguido de un periodo en que se han reducido las opciones para posteriormente mantenerse las realmente aceptadas y extenderse a establecimientos pequeños, no siendo tanto las grandes cadenas las que ofrezcan más”.
En los últimos años, el mercado de alimentos de origen vegetal en España ha crecido de forma sostenida, hasta alcanzar unos 491 millones de euros en 2024 entre carne vegetal, bebidas, yogures y quesos plant-based, aunque la categoría concreta de alternativas a la carne ha sufrido un cierto retroceso en volumen por la brecha de precio y las dudas sobre el sabor.
En paralelo, los estudios sobre hábitos de consumo confirman estos cambios sociales. En 2025, 4,6 millones de personas en España siguieron una alimentación vegana, vegetariana o flexitariana, y 3,8 millones se declaran flexitarianos, es decir, reducen la carne sin eliminarla.
Este grupo, que ya representa algo más del 9 % de la población adulta, se ha convertido en un público clave para la expansión de la cocina vegetal dentro y fuera del hogar.
Lo curioso es, precisamente, el comportamiento de estos productos en restauración, diferente a lo que ocurre en el supermercado. “En Horeca parece ciertamente que las alternativas vegetales a la carne se mantienen más estables e incluso están creciendo”, apunta Larco.





