El café-restaurante La Pecera del Círculo de Bellas Artes ofrece una variada oferta y diferente cada día combinando productos de calidad, tradición e innovación brindando un atento servicio. Además cuenta con una barra de licores y destilados con más de 900 referencias de cualquier parte del mundo.

los pies de La Cibeles, se encuentra el café-restaurante La Pecera del Círculo de Bellas Artes. Uno de los lugares más especiales de Madrid, dónde se combina el clasicismo del señorial edificio de Antonio Palacios (constructor de otros emblemáticos espacios como el vecino Palacio de Telecomunicaciones, hoy sede del Ayuntamiento de la capital o el Hospital de Maudes) con el bullicio y el continuo movimiento de las aceras más frecuentadas de la Villa y Corte. El Circulo de Bellas Artes es, desde hace casi un siglo, uno de los referentes imprescindibles para el encuentro de la música, el teatro o el arte con la sociedad, con los madrileños y con los miles de visitantes que pasean por el corazón de la capital.

Así, entre el edificio Metrópolis y la diosa Cibeles nos encontramos también con una de las terrazas más animadas, más completas y más versátiles de Madrid, climatizada por un sistema de vaporización de agua, que crea un microclima refrescante, aún en plena canícula.

La Pecera, como la institución en la que se encuentra tiene una oferta diversa, versátil y completa para conseguir ser un lugar de encuentro para todos los momentos del día o de la noche.

Los desayunos, bien en la terraza, bien en la sala, son variados y completos, desde los tradicionales churros o la tortilla española “al momento” a propuestas saludables como los zumos naturales o la selección de tés del mundo.

Uno de los estandartes de La Pecera, es su afamado Menú del Día, que congrega a cientos de comensales a diario. Integrar la Pecera en su entorno, uno de los más transitados por naturales y foráneos en Madrid, es su propósito.

Cotidianamente, incluidos los fines de semana y festivos, se ofrece una variada oferta, cada día diferente, en la que se combinan productos de calidad, tradición, innovación y el más atento servicio para que el tiempo del almuerzo no sea un trámite sino un placer.

Una propuesta para todos los gustos -que son muchos- en la que a diario se combinan arroces, legumbres, pastas, ensaladas, huevos, carnes, pescados y golosos postres en elaboraciones que incluyen, desde el muy madrileño cocido de los miércoles, sabrosas carnes a la parrilla sin olvidar los guiños orientales o las especialidades internacionales como el solomillo Wellington Todo ello acompañado con vinos con Denominación de Origen que el sumiller elige con cariño y profesionalidad.

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