Hay una evolución de la producción hacia una calidad Premium, trigos biológicos, trigos integrales o sin gluten, trigos naturales que tienen un porcentaje mayor de proteína, trigos antiguos, como el senatore Capelli. Incluso, se ha recuperado un trigo quemado. España es receptiva a la tendencia de estos tipos de pasta. En la restauración tenemos allanado el terreno para dar a probar cosas nuevas, señala el chef Manfredi Bosco
La pasta es un producto de gusto universal. Amada por todo tipo de paladares y de cualquier parte del planeta. Pero, cuando pensamos en su origen, Italia es el país por excelencia símbolo de identidad de este producto sencillo, lleno de bondades saludables, sostenible y representativo de la dieta mediterránea tanto en los hogares de los consumidores como de las mesas de los restaurantes del mundo.
De hecho, sus números revelan su protagonismo. Según los datos de la Unione Italiana Food, la producción mundial supera los 17 millones de toneladas, manteniendo Italia el liderazgo mundial con cerca de 4,2 millones de toneladas producidas en 2024. Por su parte, el consumo global se aproxima a los 14 millones de toneladas, siendo el país de la bota el mayor consumidor con 23,3 kilos per cápita al año, además de ser el mayor productor de pasta en sus fábricas o que la preparan en las cocinas de restaurantes de los cinco continentes. De esos 23,3 kilos de consumo per cápita que realizan los italianos, el 19,8 % corresponde a la pasta seca y el 3,5 % a la pasta fresca. Y, atendiendo a las más de 500 tipologías de formato presentes en el mercado, el 70 % es pasta corta y el 30 % pasta larga.
La pasta es orgullo de los italianos y celebra su “World Pasta Day” el 25 de octubre. Conforme un estudio demoscópico de AstraRicerche para los productores de pasta de Unione Italiana Food sobre una investigación acerca de los principales motivos de orgullo de ser italianos elaborado a raíz de 1.020 entrevistas online y una muestra representativa de italianos de entre 18 y 70 años, resulta que la pasta se halla en el “Top 5” junto a la belleza monumental, artística, literaria y paisajística del país. Para 8 italianos sobre 10, la pasta es símbolo indiscutible de italianidad, además de embajadora del “made in Italy” para la casi totalidad de la muestra (96,6 %).




