Ante el notable crecimiento de las importaciones de queso, principalmente de Alemania y Países Bajos, la industria trata de innovar y poner en valor los quesos nacionales
España es uno de los países con mayor tradición quesera del mundo y, cada vez más, los consumidores buscan en el mercado novedades que les sorprendan. Sin embargo, en un mundo globalizado donde se pueden encontrar productos llegados de casi cualquier rincón, la innovación se presenta como un factor principal para la distinción, atracción y fidelización del consumidor. Pero vamos primero a los datos. Según la información publicada por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, en España se produjeron en 2023 un total de 612.000 toneladas de queso; un valor casi idéntico al de 2022, cuando se produjeron 614.000 toneladas. De esta cantidad, 257.000 toneladas corresponden a quesos elaborados con leche de vaca, 75.000 toneladas a quesos de oveja, 53.000 toneladas a cabra y 149.000 toneladas de quesos de mezcla. A estas cantidades habría que añadir las casi 79.000 toneladas de quesos fundidos que también se elaboraron.
En cuanto a las cifras de ventas por valor y volumen, los datos facilitados por la consultora Circana correspondientes al mes de octubre de 2024 reflejan que la demanda de quesos en España ha aumentado un 6,5% en los últimos 12 meses, hasta situarse en los 357.543.270 kilos; mientras que las ventas por valor se situaron cerca de los 3.600 millones de euros, lo que significa un 5,7% de crecimiento con respecto al 2023. Entre los quesos de peso fijo, el aumento de la demanda se notó en los quesos especiales de importación, el queso fresco nacional y el queso rallado, mientras que el queso fundido fue el que tuvo un crecimiento más bajo, de un 1,4%. En el otro lado de la balanza se encuentran los quesos de peso variable que, en términos globales, redujeron su demanda en un 5,9%. De estos, el surtido de quesos fue el que experimentó un mayor crecimiento tanto en la demanda por volumen como por valor, con un 34,2% y 26,4% respectivamente. Aun así, de todas las categorías (queso fresco, fundido, pasta blanda, pasta veteada, etc.) los quesos nacionales siguen siendo los más demandados con mucha diferencia, con 64.141.527 kilos de ventas por volumen y una cifra de negocio cercana a los 830 millones de euros.




