La comunicación es fundamental en todos los aspectos de la vida. El mundo de la hostelería no podía ser menos. Por ello, aquellos que tienen en mente abrir un local hostelero o quienes gestionan un establecimiento ya en marcha, tienen que tener muy presente la importancia de saber comunicar de la mejor manera posible la oferta del mismo, factor éste que determinará el éxito del local. En estas páginas, Lucio Tanfi, barista formador de la Università del Caffè di Spagna e Portogallo, de illycaffè, habla de la relevancia de contar con propuestas de calidad e innovadoras, y de saberlas transmitir a los clientes. Una oferta cualitativamente alta, coherente y capaz de responder a los deseos de los consumidores es la clave de un negocio triunfador, a la que hay que dar una acertada comunicación. Presentar y valorizar la propia oferta es primordial.
Según el contexto en el que se encuentra el local y la tipología de la clientela que lo frecuenta, hay que hallar la manera de describir lo que se hace y cómo se hace. Esto es lo que diferencia de la competencia.
Inauguración
de un local
Si se disponen a abrir un local de hostelería, tienen muchas posibilidades para comunicar la oferta. De hecho, es en ese momento cuando se debe trazar la imagen del negocio y encontrar ‘la palabra’ justa para comunicarla. Ya se sabe que la primera impresión es la que cuenta, por ello, esta fase es muy importante y hay que dedicarle mucha atención. Conviene inspirarse en algunos principios fundamentales: claridad, sencillez y coherencia. Los clientes deben entender enseguida y sin ningún tipo de dificultad lo que el local propone. Es decir, se deben comunicar pocos mensajes o mejor uno sólo, mediante pocos elementos. Por ejemplo, si en el local se ofrecen sólo productos de alta calidad y hechos en casa, esto puede ser el lema principal a comunicar. La decoración deberá ayudar a ello, potenciando las características de la oferta, suministrando informaciones acerca de los proveedores, ahondando en las materias primas… Además la selección de los materiales debe ser coherente con ello. Si el menú es biológico estaría bien plasmarlo en papel reciclable, utilizar materiales ecológicos, etc.
Se requiere una imagen coordinada, siendo esencial mantener los mismos códigos visuales como colores, materiales, caracteres gráficos en cada aspecto del local: de la decoración al menú, hasta el uniforme del personal. De nuevo, la coherencia.
No hay que olvidar que un valor añadido es la comunicación con los clientes. Cualquier momento es bueno para transmitirles las características de la oferta: la calidad del café que se sirve, el origen de las materias primas con las que preparan las propuestas gastronómicas… El hecho de tener una comunicación personal con la clientela será también muy útil para conocerla mejor y comprender sus exigencias y expectativas.
Asimismo, hay que saber crear las ocasiones. Un nuevo negocio debe darse a conocer. Degustaciones, eventos promocionales de productos, jornadas temáticas, etc. Son situaciones que permiten entrar en contacto con potenciales clientes. Pero hay que proponer eventos acordes al estilo del local.
Leer el artículo completo en la revista




