Asturias, patria querida. Así se entonaba una popular canción, que fue ascendida a la categoría de himno oficial del Principado de Asturias, por el fervor tan aclamado de sus oriundos. Esta tierra de valles verdes bañada por el bravío Cantábrico, se deja querer. Y no sólo por sus bellos paisajes o la hospitalidad de sus gentes, sino también por su gastronomía. Una cocina de altura, cercana a su pueblo y demás culturas. Al menos, la de Jaime Uz lo es. Un chef que con su restaurante Arbidel se ha alistado en el firmamento Michelin.
“Estamos muy identificados con la cocina ‘low cost’ con el fin de acercarla a todo el mundo; de hecho, nuestro menú degustación cuesta 30 euros. Probablemente sea uno de los más baratos de España. Además tenemos un precio medio en carta que permite acercarse al restaurante, y no tener miedo a una Estrella Michelin”, afirma Jaime Uz durante nuestra agradable conversación.
¿Cuál es el secreto para conseguir ese precio?
“El secreto es buscar productos más humildes y ensalzarlos”, responde seguro el chef.
Ovetense de nacimiento, ha elegido Ribadesella para enseñar su arte. Una cocina “con una base muy tradicional y toques modernos. Cocina de autor es lo que se encuentra el comensal en los platos de la carta y en el menú degustación”, explica el chef.
Vinculado a la hostelería desde que vino al mundo, y haciendo sus pinitos en ese campo en la cafetería de su familia en la capital del Principado de Asturias, Jaime ingresó en la escuela de hostelería de la ciudad a la edad de 19 años, intercalando su formación en la misma con la realización de cursos en la escuela de cocina de Luis Irizar, en San Sebastián. “Gracias a Luis me introduje en el grupo de Martín Berasategui, y cuando acabé de estudiar estuve trabajando en uno de sus restaurantes, como jefe de partida, con Andoni Aduriz y David de Jorge, (llamado éste último Robin Food). Igualmente estuve trabajando en el restaurante Zuberoa con la familia Arbelaitz”, señala Jaime Uz.

 

 

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