La actualidad del pisco en España pasa por un crecimiento al que Emilio Vivanco ha contribuido tras muchos años deformaciones y cóctelesganadores de concursos.Procede más que nunca recuperar el origen delgran destilado de vino peruano y mirar al futuro
Estamos ante un momento de vitalidad del pisco que tampoco es casual. Se expande en un mundo globalizado: también el de los espirituosos, en el que se demandan productos con identidad y valor. Aquí España está empezando a entrar en juego con mucha fuerza. Nuestro país es estratégico. Así lo dicen las cifras, con crecimientos anuales a doble dígito y ocupando ya el segundo puesto como mercado exterior tras Estados Unidos. De Perú sale cada vez más pisco y la exportación española tira del carro.
No debe extrañarnos que el consumidor esté más familiarizado que nunca. El ‘Pisco sour’ siempre fue un cóctel muy asimilado por el paladar español. Pero, al fin y al cabo, España marcó la génesis misma del pisco cuando hace cinco siglos el vino pasó a destilarse en el reino del Perú.
De este origen histórico, de las variedades y procesos de elaboración, así como de la evolución del consumo, hablamos con Emilio Vivanco. Este peruano que lleva más de tres décadas en España es uno de los grandes divulgadores del pisco. Tras montar una empresa de importaciones y exportaciones en su país natal, donde estudió ciencias contables, económicas y financieras, quiso instalarse en Madrid para dedicarse a la hostelería y poco a poco se fue haciendo una voz propia en el pisco: “Lo que se quería era difusión. Salieron vínculos para hacer realidad la importación. Ahora hay un montón de importadores”.
Ganó multitud de concursos, llegó a ser secretario de la Asociación de Barmans de la Comunidad de Madrid y relaciones públicas de la Federación de Barmans. Hoy es director técnico de espirituosos en CINVE. Fue quien metió el pisco en las catas y hasta en los salones de vinos internacionales.




