En la sencillez radica la grandeza. Calidad, servicio, innovación, formación, comunicación y demostración. En definitiva, coherencia y equilibrio. Vocablos nada rocambolescos, pero cargados de conocimiento y pasión, alimentados por la búsqueda de la excelencia, la ética, la sostenibilidad, la transparencia y la valorización de las personas. Valores, todos ellos, que acuña la compañía illycaffè, con cerca de siete millones de tazas de café illy, 100% Arábica, consumidas en más de 140 países en el mundo. Total es nada. Por aquello de que los últimos serán los primeros, empezaremos por ese gran patrimonio que posee la empresa: el capital humano. “Un año más quiero agradecer a todas las personas involucradas en el proyecto illy desde hace muchos años y que se esfuerzan cada día para que todo salga a la perfección desde nuestra sede, a todos aquellos que han creído en nuestra marca desde el principio, a todos los clientes que cada día abren las puertas de sus establecimientos con la ilusión de atender a los consumidores y prepararles la mejor taza de café; así como a todo el personal de la empresa, comerciales y distribuidores por su trabajo constante. En fin, a todas las personas que forman parte de la familia illy, la cual cada vez crece más y genera sonrisas a través de una taza de café siguiendo la filosofía del fundador de la empresa, Francesco Illy, hoy regentada por la tercera y cuarta generación, de producir la mejor taza de café, y haciéndola llegar a todo el mundo; labor que se desempeña con mucha pasión, ilusión y energía transmitiendo ese mensaje a todos los clientes, de cualquier tamaño y dimensión, que buscan un producto de calidad y otros valores que illy consigue ofrecer. Como decía Ernesto Illy “el producto representa un 50% de la venta y el otro 50% restante es el servicio, que es igual de importante que el producto. Y esta es la forma de hacer y construir en illycaffè”, afirma Massimo Saggese, director general de la compañía en España y Portugal.

 

 

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