La expresión del compromiso con la tierra

El chef catalán Vicent Guimerà apuesta por una agricultura regenerativa que recupere la producción autóctona y la economía circular vinculada al territorio

Vicent Guimerà (Ulldecona, Tarragona, 1981) ha crecido entre fogones. Sus abuelos, María y Vicente, eran agricultores de Ulldecona, un municipio de la comarca de Montsiá, en Tarragona, con una población de unos 6.000 habitantes. En aquella época sus abuelos tenían viñas de macabeo y hacían vino para casa, pero ella quiso abrir un restaurante próximo a la autopista, que fue muy frecuentando por los trabajadores de la zona. Este restaurante era conocido por la paella y los tordos cazados en barraca; una práctica prohibida en la actualidad. Allí creció la segunda y tercera generación de esta familia de hosteleros, aunque Maricin, madre de Vicent, quiso ampliar el negocio y buscó un restaurante donde atendían a estudiantes de instituto entre semana y servían comida para llevar los sábados y domingos, como pollo a l´ast, berenjenas o patatas asadas. Se llamaba Casa Santi (como el padre del chef) y ofertaban una cocina tradicional catalana que mantuvieron unos años, hasta que decidieron comprar la casa de al lado y construir en los bajos un restaurante. 

Todo este periplo de negocios familiares se desarrolló en Ulldecona, lugar de nacimiento, crecimiento y desarrollo de Vicent Guimerà, a quien le tiran sus raíces. En Casa Santi se formó como cocinero, aunque mucho antes de entrar en la cocina “ya había faena. No me dejaban jugar en la calle, siempre había algo que hacer. Te crías en ese entorno y, sin darte cuenta, te va captando”. Reconoce que los estudios no eran su fuerte y al terminar la educación obligatoria, la directora del centro preguntó a sus padres qué le gustaba hacer a Vicent. Todos lo tenían claro y le abrieron las puertas del Instituto Escuela de Hostelería y Turismo de Cambrills, donde permaneció 3 años, hasta el 2000. Los fines de semana se incorporaba a los quehaceres del restaurante familiar hasta que su madre le dejó pasar a la cocina con 18 años y empezaron a ofrecer en la carta “las sugerencias de Vicent”. “Aprendía cada día, era un negocio familiar, trabajaba prácticamente a todas horas, todos los días. Cuando me mandaban de prácticas uno o dos meses, me iba y siempre volvía a casa, porque mi madre necesitaba que le ayudase. En un negocio familiar no tienes personal”. 

Leer el artículo completo en la revista

Etiquetas

Compartir

Artículos relacionados

Intercarn refuerza su liderazgo internacional como plataforma global del sector cárnico en la próxima feria Alimentaria

El salón de los productos cárnicos y derivados, con un crecimiento del 10 % en espacio expositivo y reuniendo a

Disminuyen las “reservas fantasmas” en los restaurantes en España bajando la tasa media al 3,3% en 2025, según TheFork

Cada vez más restaurantes refuerzan la prevención ante el no-show: el 21 % ya utiliza huella bancaria, el doble que

Nuevo récord histórico para el canal Foodservice español

La consultora Circana señala que el gasto en el sector Foodservice en España ha superado los 43.500 millones de euros

RECETA DESTACADA

Festival de la Tapa Peruana-Las Cocinas Regionales del Perú

Últimas Noticias

Scroll al inicio
Bar Business
Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.