La Bodega riojana estrena nueva identidad corporativa que alude al antiguo oficio de la familia, el de carniceros, “cortadores”, que dio lugar posteriormente a cuatro generaciones de viticultores. Martínez Corta Reserva es equilibrado y potente
La Bodega Martínez Corta, perteneciente al Grupo BORNOS Bodegas & Viñedos, renueva su imagen y su gama de vinos, para transmitir de una manera más personal los valores de la marca, así como el origen y relato que se esconde detrás de cuatro generaciones de viticultores de apellido Martínez y de apodo “Corta”.
“El nuevo diseño hace referencia al origen familiar, al antiguo oficio de la familia, el de expertos carniceros, cortadores, como se decía hace un siglo”, explican desde la bodega.
Se trata de un homenaje a los orígenes de la marca, que se remontan al siglo XIX cuando Catalina Martínez, su precursora, dejó su pueblo en la sierra y bajó al valle para abrir una carnicería en Uruñuela, entre viñas, en el corazón de lo que actualmente es La Rioja Alta. Un espíritu emprendedor que posteriormente les llevó a plantar sus primeras viñas y, generaciones después, a elaborar su propio vino. Hasta que finalmente la familia se dedicó en cuerpo y alma a la viña y el vino.
De este modo, las nuevas etiquetas de Martínez Corta encierran todo el saber ancestral de la familia riojana, vinculado a los rebaños, a la pradera y a sus raíces más profundas.




