Es común en la apreciación de un cóctel o bebida reparar en la calidad y la combinación de sus ingredientes, en el proceso de preparación o la presentación de este a través de recursos decorativos. Sin embargo, pocas veces uno se percata del valor de un elemento siempre presente en la gran mayoría de los cócteles o bebidas, concibiéndose como un figurante necesario en la escena, pero al que se le ha venido prestando poca atención.   En cambio, para el ‘bartender’ Santi Ortiz, de El 33 by Santi Ortiz, el hielo es un aspecto fundamental en un cóctel o bebida. “Se puede trabajar con ingredientes de muy buena calidad, pero si el hielo es de mala calidad acaba arruinando todo”, como afirma. Su interés por hacer valer esta cuestión le ha llevado a crear su “proyecto del hielo”, idea que consiste en la creación de hielo artesanal, que comparte junto a varios compañeros de profesión dando forma a esta iniciativa con la empresa Artesan Icicles. “El proyecto lo creamos para dar a conocer lo productivo que puede ser el hielo y las ventajas que se le puede sacar, también los profesionales hosteleros, y el valor añadido que resulta en la experiencia del consumidor”.
Ante un aspecto tan novedoso e influyente en la percepción de una bebida o cóctel surgen preguntas sobre la idea y el proceso de creación.
¿Dónde, cuándo y con qué instrumentos fabrica el hielo?
“El hielo lo fabricamos nosotros con neveras, tratando de que el hielo sea siempre transparente y sólido. Lo elaboramos con agua osmotizada la cual recomendamos, así como un agua baja en minerales, que nos ayuda a que el agua se quede más transparente. El mito de hervir el agua ayuda a quitar bacterias y cosas nocivas pero no a hacer el bloque de hielo. Y a la hora de trabajar un bloque de hielo, se necesitan un serrucho y un cuchillo bastante amplio para poder separarlo

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