Excelencia e innovación, estos podrían ser los dos adjetivos que resumieran el panorama actual del vodka en el mercado español. Este destilado, cuyo origen está tradicionalmente atribuido a países del Este de Europa como Rusia o Polonia, era la bebida que consumían los zares rusos, por lo que ha sido y sigue siendo considerado un destilado que desprende elegancia y sutileza.El vodka, no obstante, es uno de los destilados que menos se consumen en España, aunque, bien es cierto que, el auge de las coctelerías y del mundo de la ‘mixología’ en general, ha dado un empujón al panorama de los vodkas en nuestro país. Aún así y teniendo en cuenta los datos que nos proporciona Ricardo Alcón, ‘client business partner’ de Nielsen: “el mercado del vodka en España cerrando a marzo de 2015, movió 7,82 millones de litros, un 4,8% menos que el pasado año. Sin embargo, esta caída es menor que la producida el año pasado (-8,1%)”. Una caída más ralentizada del consumo de este destilado da a entender que el vodka está remontando cada vez más, aunque el consumo de otros destilados de moda como la ginebra releguen al vodka a puestos más bajos. El volumen de consumo en Hostelería, según Alcón “es de un 40,2% y es en este sector donde se ha podido contemplar el gran cambio de tendencia. El año pasado, su volumen de consumo caía un 10,9%, mientras que en este último, solo lo ha hecho en un 5,7%”. Estos datos reflejan que el mercado del vodka está cada vez más sano y las empresas lo notan.

UN CONSUMIDOR QUE BUSCA LA EXCELENCIA
A diferencia de lo que ha ocurrido en los últimos años, la calidad y el buen hacer en los destilados se está demandando cada vez más. Hoy en día, el perfil del consumidor de vodka, es el de alguien que está buscando la excelencia y la calidad. Un vodka bien hecho, elaborado a partir de una buena materia prima y que aporte un “extra” de ‘glamour’ y sofisticación, son las demandas que los consumidores tienen sobre este producto.

 

 

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