Diez años de éxitos le avalan a nonsolocaffè. Un auténtico local italiano que no solo es restaurante sino también cafetería, con una clara apuesta por el café, la excelencia de las materias primas y un servicio que abraza la ‘italianidad’ en todos los aspectos

Su nombre es nonsolocaffè. Un letrero de presentación que tiene una lectura en varias vertientes. Por un lado, anuncia que la clientela de este ecléctico y multifuncional local se va a encontrar con una amplia oferta culinaria en su interior; por otro, que, por supuesto, el café no podía faltar entre sus propuestas. “Uno de los pilares de mi apuesta de negocio fue el tema del café. Creo que un café excelente posiciona toda la oferta de un establecimiento a ese mismo nivel. Cuando la gente toma un buen café, se percibe el grado de satisfacción y la propia consideración de saber en qué tipo de local se encuentra uno. Por eso yo quería un ‘brand’ fuerte, una marca reconocible como calidad e illy estaba en el primer puesto de mi clasificatoria. Hoy triplicamos los volúmenes iniciales de café y cabe decir que con illycaffè tenemos una estrecha colaboración. Se trata de un matrimonio que ha funcionado siempre muy bien y hemos crecido mutuamente”, afirma Silvano Poggioni, gerente y socio operativo del establecimiento.

Y, otra interpretación más del cartel de nonsolocaffè en el número 52 de la madrileña calle de Ríos Rosas es aquella que revela la ‘italianidad’ del lugar. “Quería abrir algo que fuera muy reconocible como auténtico local italiano, no sólo como restaurante sino también como cafetería. Nuestra plantilla de sala y de cocina es 100% italiana, esa ‘italianidad’ se ve también en el servicio, incluso en el propio ‘hablar’; un rincón de Italia en Madrid”, comenta su anfitrión, que ha conseguido y con mucho éxito que su local sea eso, un pedacito de su país natal en plena capital, habiendo visto cumplido su sueño de toda la vida.

Silvano es economista de profesión y, afincado en Madrid desde el año 1996, ha desarrollado su carrera profesional dentro del terreno del ‘marketing’ en el sector informático, pero su alma de buen italiano se inclinaba hacia el campo gastronómico. “Soy muy amante de la cocina italiana y con 40 años y siendo directivo en una compañía multinacional decidí que había llegado el momento de cambiar de trayectoria en mi vida profesional ”, relata. Así, sin mirar atrás, se puso manos a la obra y encontró un local que le venía como un guante para dotar a su negocio del carácter que Silvano deseaba. “Encontré el local en la zona de influencia italiana de Madrid, en la ‘Little Italy’, estamos al lado del Consulado italiano, de la escuela italiana de Madrid y de la Cámara de Comercio italiana para España, un poco el polo burocrático de Italia en Madrid. Entonces vi la posibilidad de dedicarme al sueño de mi vida: la cocina. El negocio se inauguró en el año 2008 y ya llevamos 10 años con mucho éxito, siendo muy reconocidos tanto por parte de la comunidad italiana como por parte del público español, que aprecia la calidad de la comida y de la oferta de cafetería que tenemos”, detalla Silvano.

 

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