Recientemente, ha reabierto sus puertas el hotel Hesperia Madrid, bajo la marca Hyatt Regency, con altísimos estándares de calidad en instalaciones y en servicios rediseñados con el lema “De Madrid al cielo” y guiños a Las Meninas de Velázquez. La gastronomía continua siendo un pilar fundamental

Atrás queda la concepción impersonal y de carácter frío de los hoteles. Hoy en día, se les podría considerar como auténticas extensiones de los propios hogares.

Estas estructuras abren sus espacios a sus huéspedes y a aquellos que tienen a bien dejarse caer por allí. Un cálido confort que solo espera a ser vivido, cómplice de la ubicación que lo acoge.

¿Un ejemplo? El emblemático cinco estrellas del número 57 del madrileño Paseo de la Castellana, el hotel Hesperia Madrid, que, tras más de ocho meses de obras y una inversión de 10 millones de euros, ha reabierto sus puertas recientemente, manteniendo su categoría, como Hyatt Regency Hesperia Madrid. El primer establecimiento en nuestro país reconocido como Hyatt Regency, marca Premium de Hyatt Hotels Corporation, una compañía hotelera estadounidense  con un ‘portfolio’ de 19 marcas de primera calidad.

La adhesión a esta marca lleva el aval de unos altísimos estándares de calidad tanto en instalaciones como en servicios rediseñados bajo el lema: “De Madrid al cielo” y con guiños a Las Meninas de Velázquez.

Los espacios del hotel Hesperia Madrid, inaugurado en 2001, han experimentado una reforma integral y el ‘lobby’ se ha convertido en la niña bonita. Un vestíbulo, de grandes dimensiones, cómodo, atractivo, con variadas zonas y mucha luz, que invita a recrearse en él tanto a los huéspedes como a clientes no alojados. “El hotel Hesperia tenía un cariz intimista y queríamos modernizarlo. El ‘lobby’ toma el protagonismo, donde el cliente siempre encuentra algún rincón para hacer algo, ya sea desayunar, trabajar, comer, reunirse o tomar alguna cosa. Presenta una vorágine animada y participativa, pero también cuenta con un patio interior con lucernario que es una zona de mayor tranquilidad, además de con un área bufé. Queremos ofrecer diferentes zonas y ambientes a lo largo del día, incluso estamos trabajando en una propuesta musical que acompañe los diferentes momentos de la jornada, pero, todo ello, siempre pensando que nuestro cliente es corporativo, aunque con el impacto de Hyatt hemos notado una combinación en el perfil del cliente, que también viene enfocado al ocio y quienes pasan tiempo en el hotel. En función de esto acoplamos nuestra oferta, la morfología del hotel y los servicios. Creo que hemos cambiado la historia del Hesperia Madrid actualizándolo al siglo XXI”, comenta Mónica Friera, directora del Hyatt Regency Hesperia Madrid, con quien hemos tenido el placer de conversar.

La consigna del hotel, “De Madrid al cielo” también ha guiado su redecoración firmada por Luis Alicandú. El bonito cielo madrileño se deja ver no sólo en el ‘lobby’, también en el patio, en los pasillos, en el techo de los ascensores, en los baños, etc. Además, el huésped y el visitante encontrarán otros muchos guiños castizos, como las distintas versiones de Las Meninas de Velázquez, obra de los escultores Antonio Azzato y Rosa Figuls, sitas en los espacios comunes. E incluso un divertido ‘Instagram corner -también con Meninas y con alfombras de PET reciclado del Mediterráneo- diseñado para inmortalizar un recuerdo de la capital. “Ha habido un momento en el que la globalización abarcaba todo. Cada hotel tiene que tener un rasgo característico. Los estándares de la marca no se negocian, pero el cliente busca encontrar un guiño de la ciudad en la que se encuentra”, puntualiza la directora del hotel.

 

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