Hace un cuarto de siglo, Nicoletta Negrini llegó a nuestro país con una maleta en mano cargada, además de con mucha ilusión, con una ‘mortadella’ en su interior. Eso sí, auténtica de Bolonia. Y, además, de producción propia. En aquel entonces, es posible que Nicoletta no pudiera imaginar que ese producto fetiche de la producción de embutidos en la fábrica que posee su familia en la localidad italiana de Renazzo (Bolonia), le iba a abrir un camino de éxitos en la península ibérica, a través de la empresa homónima que creó en 1990 con el objetivo de presentar los mejores productos enogastronómicos de su país.
Hoy en día, las diferentes variedades de ‘mortadella’ que Negrini ofrece al mercado español como la Mortadella Classica Bonfatti, elegida por el presidio ‘Slow Food’ como la ‘mortadella’ italiana de más alta calidad, o la Mortadella con Tartufo Negro de Savigno (Bolonia), prácticamente no necesitan ninguna presentación. Pero sí queremos rendir honores a la primera ‘mortadella’ de cerdo ibérico que acaba de venir al mundo como fruto de la innovación de Nicoletta, idea que encontró un completo apoyo en la reputada empresa salmantina Carrasco Guijuelo, que cuenta con más de 120 años de tradición familiar, y se ha labrado un sonoro eco en la fabricación de embutidos ibéricos de alta calidad.
Pero antes de mostrarles, por dentro y por fuera, este nuevo embutido ‘gourmet’, 100% natural, de producción limitada y numerada de 100 unidades de 10 kg., que surge de una iniciativa pionera en I+D+i y del trabajo conjunto de las dos empresas, y que ya se encuentra a la venta en tiendas especializadas tanto en España como en Italia, permítannos recordarles cómo se produce una genuina ‘mortadella’ italiana, y la elaborada en casa Negrini, que actualmente produce más de 100 referencias de embutidos de alta gama. Una producción que se caracteriza por el respeto de la mejor tradición gastronómica italiana, su innovación industrial y el desarrollo de nuevos productos.

 

 

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