Desde hace un cuarto de siglo, Nicoletta Negrini lleva mostrándonos su sentido único para la elección de las mejores materias primas italianas desde que dio origen a su homónima empresa en nuestro país, una compañía importadora y distribuidora de productos de alta calidad. Su labor transmisora de los conocimientos de los productos culinarios de su tierra natal no ha cesado ni un instante desde que puso pie en la península ibérica con una ‘mortadella’, un producto fetiche en su extenso catálogo. Ya, entonces, ese producto daría mucho que hablar entre los consumidores españoles. Paladares que si se sorprendieron degustando la ‘mortadella’ original de la empresa, se maravillaron aún más cuando Negrini presentó la ‘mortadella’ de Bolonia IGP con trufa. Un producto único, creado por Nicoletta y pionero en el mercado, ya que nunca se había elaborado una ‘mortadella’ con ese ingrediente. Pero, ¿cómo se elabora la ‘mortadella’ con trufa negra? Se trata de una espectacular combinación de trufa negra de Savigno (zona típica italiana para la recolección de trufa) y la ‘mortadella’ de Bolonia IGP, obtenida de carnes de cerdo blanco italiano ‘Gran Suino Padano D.O.P’, de las cuales se utilizan los cortes nobles, principalmente la paleta para la parte rosada y la carrillada para los cubitos de grasa. Tiene las mismas calorías, y se cuece lentamente en tripa natural de buey, proporcionando un aroma especial. Un producto sin gluten, sin lactosa, sin huevos, sin colorante, sin conservantes, sin polifosfatos, sin caseinato y sin glutamato. La ‘motadella’ con trufa, cortada de forma fina y no a cubitos, es ideal para proponer como aperitivo o entrada en un menú, o como sugerencia especial de temporada en una tienda.
Si pionera fue Nicoletta en esa composición en el embutido, no lo fue menos cuando introdujo en nuestro país un producto que está revolucionando los gustos del público: la ‘burrata’ (’cuore di panna e mozzarella’, corazón de nata y ‘mozzarella’). Uno de los productos italianos más reconocidos y demandados por los consumidores españoles. Se trata de un queso fresco originario de la región de la Apulia, en la zona de Murgia, en provincia de Bari. La historia oficial cuenta que nació en los primeros años del 1.900, alrededor de los años 20. Probablemente el origen de este queso se debe a la necesidad de reutilizar los restos de pasta hilada que sobraban de la elaboración de la ‘mozzarella’. Decidieron fundirlos con una densa crema de nata fresca y envolver ese delicioso relleno (llamado “stracciatella”) dentro de un envoltorio  elaborado con una capa de pasta hilada, modelada en forma de bola y sigilada por un cierre realizado con una estratégico nudo. Todas las fases de su elaboración son completamente manuales. En la ‘burrata’ se reconoce la cultura campesina y el arte quesero de la Apulia.

 

 

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