La empresa estimula al mercado a hablar en términos de calidad, haciendo marcar la diferenciación a sus clientes. La calidad de su único producto es sostenible, rentable y versátil. En sus veinticinco años de existencia en la península ibérica, la empresa observa una fuerte inclinación hacia el mundo del ‘espresso’. En 2019, una relevante compañía aérea ofrecerá illy en todos sus vuelos

Han pasado veinticinco años. Su evolución ha sido grande y muchos sus logros. Su andadura lleva el ritmo de las tendencias del mercado, a las que suele preceder, incluso. Su patria es la innovación y su hogar, la tradición de unos valores. Valores que echan raíces y que determinan las reglas que conducen a esa innovación. Sin ellos, el futuro no es sostenible. Hablamos de ética, honestidad, sostenibilidad, calidad, de trabajo constante, esfuerzo, dedicación, ilusión y mucha pasión. Pasión por la labor que desarrollan con un único fin: ofrecer a todo el mundo el mejor café del mundo. Total es nada.

Así, a grandes pinceladas, dibujamos el perfil de illycaffè. Una compañía que no vende café, “sino tazas de café”, como manifiesta Massimo Saggese, director general de illycaffè España y Portugal, con quien hemos tenido el placer de conversar.

La filial española de esta compañía italiana, que en este año 2018 celebra sus bodas de plata, se erigió en 1993 con una pequeña oficina en el centro de Barcelona, posteriormente su ubicación se trasladó a la cercana población de Hospitalet de Llobregat y con la llegada de Massimo Saggese en 1999, su sede se dirigió a la calle Pedro IV, donde estableció su residencia, la cual el próximo año 2019, festejará dos décadas en ese emplazamiento, habiendo experimentado un crecimiento y una buena convivencia con esos valores que perduran en el tiempo. “Empezamos con dos naves y ahora tenemos cuatro. Se ha multiplicado la superficie a nivel de oficinas y de almacén. Y la única cosa que siempre se ha mantenido firme es el equipo humano que conforma la empresa, porque “equipo que gana, no se cambia”. Es más, el equipo se ha ampliado. De hecho, hemos mejorado nuestra estructura comercial para ofrecer y garantizar el mejor soporte a nuestros clientes y mejorar el servicio. Asimismo, la plantilla de la Università del Caffè ha crecido. Lucio Tanfi tiene una persona que comparte con él la tarea formativa. Esto nos permite conceder al mercado, a nuestros clientes, una mejor atención comercial, así como a nivel teórico-práctico sobre la cultura del café. Además, la frecuencia de los cursos que impartimos ha aumentado, al igual que se ha extendido la formación al mundo del té, otro de los productos, después del café, relevantes para nuestra compañía, que cuenta con una importante presencia en el mercado. No olvidemos que illycaffè nace en 1993 como una empresa que también importa y vende productos coloniales como el té y el chocolate”.

Innumerables son los hitos de la compañía en este cuarto de siglo en nuestro territorio, saliendo de esas instalaciones internas de la propia empresa, y dirigiendo los pasos a encontrar el mercado, illycaffé tiene también mucho que contar. “En 25 años hemos visto muchas cosas, el cambio de los escenarios, sobre todo después de 2007/2008, cuando comenzó la crisis económica. También hemos visto crecer a la península ibérica de forma importante a nivel turístico, atrayendo a personas de todo el mundo. Nuestra presencia es mínima respecto a lo que es el mercado del café en España, pero hemos sembrado de una forma constante, clara, transparente y coherente, incluso luchando con el ‘handicap’ de los hábitos en el consumo de café, explicando que el café de calidad se tiene que tratar como tal y no como un producto cualquiera. El café torrefacto en España sigue existiendo, pero cada vez más hay personas, consumidores y clientes, que para diferenciarse quieren calidad.

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