Sus valores de compromiso con las personas, de responsabilidad, de ética y de sostenibilidad se ponen de manifiesto una vez más en la lucha contra la pandemia global a causa del Coronavirus. La empresa lleva a cabo diversas acciones para los consumidores, clientes y profesionales de hostelería

En circunstancias o momentos adversos de toda índole, la reflexión se convierte aún más en un poderoso instrumento. Concepto que siempre debería estar presente de forma permanente en las personas, sociedades y en los propios estados.   

El ritmo vertiginoso en que se mueve el mundo no favorece ese acto reflexivo, sino que, por el contrario, disipa nociones tan fundamentales como las que hemos tenido que “rescatar” de los olvidados arcones del alma durante este periodo que vivimos de crisis sanitaria a causa del Covid-19, como son la humanidad, la solidaridad, la unión, el compromiso o la responsabilidad.

Una durísima lección está siendo la aprendida en estos días de confinamiento a causa de la pandemia, que nos ha puesto a los seres humanos en condiciones de igualdad midiendo nuestra fortaleza de forma conjunta ante la lucha contra el coronavirus.

Precisamente, el compromiso y la responsabilidad son principios que a illycaffè, desde su nacimiento en 1933, le han acompañado siempre. Una empresa que coloca en el vértice de la pirámide a las personas, a los consumidores, con un único fin: “Ofrecer el mejor café del mundo a todo el mundo”. Estos valores de compromiso y responsabilidad, unidos a la ética y a la sostenibilidad social, económica y medioambiental que caracterizan a la compañía, son los que illycaffè ha puesto al frente, más aún si cabe, ante este revés sanitario que afecta casi al entero planeta.

“Las empresas las construyen las personas, independientemente de su rol”, manifiesta Massimo Saggese, director general de illycaffè para España y Portugal, con quien hemos tenido el placer de conversar.

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