Los establecimientos hosteleros se lanzan a presentar batalla al frío cuando las temperaturas co­mienzan a descender en otoño, y posteriormente se agudiza el bajón en invierno. Así, arman y equipan frente a las hostilidades atmosféricas sus zonas exteriores en las que los aparatos para su climatización ya se han convertido en elementos más del paisaje urbano. No sólo ciudades como Madrid y Bar­celona, siguiendo la estela de otras ca­­pitales europeas como seña de iden­tidad moderna y cosmopolita, se apro­visionan contra los climas gélidos. La funcionalidad y el poder dar uso a las áreas anexas o contiguas a los establecimientos de hostelería, es una opción que cada vez más implantan restaurantes, bares, hoteles o cafeterías en multitud de localidades repartidas por nuestro territorio nacional.
Este auge que desde hace unos años experimenta la climatización de los espacios exteriores, y que comenzó sobre todo a raíz de la aprobación de la Ley Antitabaco, es hoy en día un pilar fundamental durante las estaciones frías para muchos establecimientos hosteleros.
Las empresas del sector, en cons­tante búsqueda para que el hostelero op­timice los recursos y saque el máximo partido al espacio, comentan las preocupaciones de los profesionales a la hora de decidir la solución de calefacción a instalar en las te­rrazas o espacios exteriores de sus establecimientos. Desde DTCo CLIMA afirman que “las principales peticiones son: máxima cobertura, protección a las intemperies y al agua, fácil instalación y mínimo mantenimiento. Los aparatos más demandados por nuestros clientes son, fundamentalmente, aquellos re­sis­tentes al agua”.
Según la empresa Primetech “las prin­­­cipales preocupaciones de los pro­fesionales es que los equipos realmente sean efectivos. Además, por supuesto, la estética es un factor determinante a la hora de elegir unos equipos u otros”.

 

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