El sector de la restauración aboga por adaptar su oferta gastronómica a la nueva realidad: transporte, seguridad y presen-tación. La adaptación digital forma parte del objetivo de la gastronomía de descu-brir e innovar constantemente, según Bar-celona Culinary Hub
La pandemia ha cambiado los hábitos de consumo de los usuarios y la forma en la que comemos comida de los restaurantes también. Durante estos últimos meses, los restaurantes que ya contaban con servicio a domicilio han visto cómo sus pedidos aumentaban entre un 40% y 50%.
“Sin duda, el sector ha entrado en una nueva etapa”, afirman fuentes de Barcelona Culinary Hub, la nueva escuela superior de gastronomía impulsada por Planeta Formación y Universidades, de Grupo Planeta: “La digitalización afecta a todas las áreas, no sólo al pedido final, y los profesionales deben adaptarse a estos nuevos tiempos”. El centro de formación 100% gastronómica prevé un aumento de la demanda de profesionales orientados al entorno ‘online’ en todas las posiciones: ‘managment’, cocina, sala y promoción: “Esta nueva tendencia de consumo gastronómico tiene visos de afianzarse, y el personal debe reciclarse”.
Uno de los aspectos más destacados se encuentra en la cocina. Las nuevas formas de consumo obligan a replantear la oferta culinaria de los restaurantes, donde prima la rapidez y la capacidad de aguantar un tiempo antes de ser consumido: “Los platos ya no se consumen al momento, sino que tienen plazos mínimos de 30 minutos, en el que se debe asegurar la misma calidad”, defienden fuentes de Barcelona Culinary Hub. Los expertos también apuestan por nuevas técnicas y materiales que optimicen el transporte, la seguridad y presentación de sus platos. Además, opinan que las franjas horarias se diluirán, ofreciendo un servicio de ‘delivery’ más allá del tradicional fin de semana.
La adaptación digital forma parte del objetivo de la gastronomía de descubrir e innovar constantemente. Para Sergi Terraza, director general de la escuela Barcelona Culinary Hub, “el objetivo es profesionalizar el sector, desde la restauración hasta los últimos avances tecnológicos, aplicando conceptos y técnicas de ‘management’ para el desarrollo y viabilidad de futuros negocios”.
Los cursos de formación gastronómica están creciendo al mismo tiempo que la atracción por el mundo de la cocina sigue en aumento. “Encontramos un consumidor exigente, informado y con un paladar exquisito. Los profesionales deben estar preparados para este cambio continuo. La formación es necesaria para salir victoriosos y poder ser rápidos, innovadores, disruptores y disponer de las técnicas necesarias para cualquier problema repentino”, asegura Terraza.




