Vapiano es una marca de referencia a nivel global en el concepto del ‘fast casual’, que abraza los principios de frescura, variedad y cosmopolitismo. El cliente es considerado un huésped e interactúa en su menú a degustar, preparado ante su vista y al momento. El disfrute en una atmósfera relajada y envuelto en una cuidada decoración está garantizado

Hace dieciséis años nació Vapiano. Una marca de restauración que daría la vuelta al mundo. Sus orígenes hay que buscarlos en la ciudad alemana de Hamburgo, después se exportó a Austria y, desde entonces, a esos destinos les sucedieron muchos otros como “Francia, Reino Unido, Suecia, Dinamarca, España, Holanda, Suiza, Hungría, Estonia, Letonia… dentro de Europa, o México, E.E. UU., Brasil, Colombia, Chile, Dubai, China o Australia, fuera de ella”,  como indica Ignasi Ferrer, consejero delegado de la marca en nuestro país. Ferrer detalla a su vez que: “Vapiano está presente en 34 países, con 218 establecimientos bajo la fórmula de restaurantes propios, franquiciados y en sociedad mixta con inversores. Se trata de una marca referente a nivel global dentro del concepto ‘fast casual’, de éxito, consolidada y premiada en varias ocasiones”.

Un ‘brand’ que llegó a nuestro país a principios de este año 2018 y que, a día de hoy, cuenta con dos locales en la Ciudad Condal. El primero se abrió en el Centro Comercial Diagonal Mar y el segundo, el pasado mes de agosto, en el centro de Barcelona, en Gran Vía, al lado del Passeig de Gràcia y cerca de la Plaça de Catalunya. Después será Madrid y, a continuación, otras ciudades de la geografía española. “Iremos expandiéndonos a medida que la marca y el propio mercado vayan madurando”, apunta Ferrer. 

La historia de esta enseña comenzó cuando dos personas de nacionalidad alemana decidieron crear este concepto. Desde el principio tuvieron claro que la ‘italianidad’, la dieta mediterránea en definitiva,  sería su fuerza motriz. No sólo en los platos a degustar, sino también en la decoración de los locales, ya que la magia que desprenden los mismos lleva la firma del arquitecto y diseñador italiano Matteo Thun, así como en su propia filosofía, la cual tiene su faro en el proverbio “Chi va piano, va sano y va lontano” (quien respira tranquilidad, vive saludablemente y tiene mayor recorrido en el tiempo). “Nosotros pretendemos que en los locales se disfrute del producto que ofrecemos y del tiempo en una atmósfera relajada a la que contribuye la iluminación, -que cambia según las horas del día-, la música y la decoración en sí misma”, menciona Ferrer. Y es que el concepto de servicio que brindan invita a ello, el cual gira sobre el criterio de la interacción y libertad de movimiento de los comensales. “Cuando una persona entra en el restaurante, se le da una tarjetita y con ella puede moverse libremente por el amplio espacio de nuestros locales en los que encontrará una ‘Pasta Station’, una ‘Pizza Station’, una ‘Salad Station’ y una zona de bar. En nuestro caso, tenemos 5 estaciones de pasta, una de ‘pizza’ y otra de ensaladas, además de la zona del bar, un área diferenciada con sofás y sillitas bajas, en la que se exhiben los postres artesanales que preparamos en el local, y en ella también servimos bebidas, cócteles y medios cócteles acompañados de algún ‘antipasto’ (aperitivo) a modo ‘afterwork’.

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