La horchata y los granizados son opciones que normalmente se asocian a la época estival y las altas temperaturas. Bebidas con capacidad refrescante y saciante que gustan a casi todo el mundo. El proceso de elaboración de la horchata de Valencia, según el Consejo Regulador de la D.O. Chufa de Valencia, “comienza con el lavado, rehidratación e higienización de las chufas. Posteriormente se procede a la trituración de los tubérculos en un molino. En esta operación se adiciona agua (aproximadamente tres litros de agua por kilo de chufa seca). El triturado obtenido se introduce en una prensa para separar el líquido del residuo sólido. Después de prensarlas, se obtiene el primer extracto y se tamiza. El residuo del tamiz y el del prensado se mezclan, añadiendo alrededor de dos litros de agua por kilo de chufa. Se prensa, se tamiza y forma un segundo extracto que se une al anterior, formando el extracto final. Al líquido obtenido se le adiciona y disuelve unos 100 gramos de azúcar por litro. La horchata así obtenida debe enfriarse rápidamente a temperaturas del orden de 0 ºC. Una vez fría ya está lista para su degustación”. En cuanto a su composición, desde esta misma organización aclaran que “la horchata se elabora con chufa y agua. Normalmente se le adiciona azúcar. En determinadas zonas se la aromatiza con corteza de limón y canela. Según establece la Reglamentación Técnico Sanitaria, la horchata (en el caso de la natural), es la preparada con la proporción adecuada de chufas, agua y azúcar. Actualmente, existen en el mercado otros tipos de horchata: pasteurizada, esterilizada, UHT, concentrada y condensada”.
Un producto que no ha cesado en el auge en cuanto a su consumo y aceptación. Según las cifras facilitadas por el Consejo Regulador de la D.O. Chufa de Valencia, en los últimos años se ha dado una tendencia alcista, consumiéndose en el año 2013 hasta 14 millones de litros de este producto, mientras que en el año 2014 se alcanzaron casi los 16 millones. El pasado año 2015 la cifra de litros consumidos fue de 19.630.000.
Así, desde Costa Concentrados Levantinos afirman que “este año la campaña ha costado que arrancara, pero en estos momentos está remontando. La horchata, a pesar de que la puedas encontrar, hoy por hoy, todo el año en los lineales y horchaterías, es un producto muy estacional en cuanto a consumo y muy elástico al mismo tiempo. Unas fechas de verano muy calurosas hacen que suba la demanda y, en consecuencia, el consumo. En cambio, si el tiempo no acompaña, el consumo baja estrepitosamente”.
Desde el Consejo Regulador de la D.O. Chufa de Valencia, destacan que “la Chufa de Valencia se cultiva en 19 términos municipales de la comarca valenciana de l’Horta Nord, con una características en cuanto a clima y suelo, que la convierten en la única zona de Europa en la que se produce. Estas condiciones limitantes, unidas al secado del producto, que tiene lugar de manera lenta y natural, confieren a la Chufa de Valencia y a la horchata que se elabora con ella, un sabor y una calidad diferente y diferenciada a la de otras procedencias”. En cuanto a sus perspectivas de futuro destacan que “se centran en consolidar nuestro producto en el mercado interior y crecer en el mercado exterior. Consideramos que éste último es uno con mucho recorrido por la tendencia del consumidor a la búsqueda de productos saludables, como es la Horchata de Chufa de Valencia, y por encontrarnos ante un gran mercado potencial en algunos casos, por explorar y, en otros, por incrementar la distribución de nuestro producto”.
Respecto al mercado de los granizados, IPREL CONCEPT Food afirma que “el granizado es una de las bebidas más conocidas por su capacidad de refrescar, especialmente en los meses de verano. Son bebidas fáciles de encontrar en el mercado. Su compra se produce por impulso y se mantiene al margen de las modas. Así lo dictan los clientes. Mientras otro tipo de bebidas refrescantes muestran síntomas de fatiga y declive gustativo, los granizados dan una respuesta clara: clásicos y emergentes, dan estabilidad consumista”.
Según Granizados Maresme, “nuestras cifras de crecimiento demuestran un interés en auge y la satisfacción del cliente por el granizado, que se posiciona como una digna alternativa al refresco”.