Un año después de su apertura en el barrio de Las Letras, volvemos a Fat Cats para recordar su vocación de coctelería de producto en una puesta en escena años 70’s que no escatimó detalles. El revival tiene orígenes clásicos pero se atreve con cócteles que un día fueron masivos
El 31 de octubre se cumple el primer aniversario de una de las últimas coctelerías presentadas en Madrid y nos pasamos para comprobar cómo le han sentado estos meses intensos. En apenas un año, Fat Cats se ha incorporado a la ruta de bares de cócteles del barrio de Las Letras consolidándose como un referente serio en la ciudad. Ayuda el hecho de tener personalidad definida, más propia de un club nocturno de vibraciones tranquilas. En la diversidad de la escena está el gusto y este local de dimensiones ajustadas se distingue por estar atento a los detalles y por una serie de rasgos que procedemos a desvelar.
La historia del bar tiene detrás una sociedad formada, entre otros, por Shivank Singh. De origen indio, Singh viene de familia hostelera pero nunca se había dedicado al bar. En Madrid desde hace unos tres años, su trabajo tenía que ver con las multinacionales, si bien la mixología era una fijación. Así que juntando fuerzas con sus socios dejó el entorno corporativo de oficina y montó por fin el bar que siempre soñó.




