El consumo de cerveza sin alcohol se incrementó un 4% el año pasado, convirtiendo a España en el país de la Unión Europa donde más se bebe esta variedad tanto en locales de hostelería y restauración como en el ámbito privado
Mientras que el consumo de cerveza en general ha caído en los últimos años, hay una variedad, la de sin alcohol, que empieza a subir como la espuma que se supone que tiene que tener una caña bien tirada: honesta y consistentemente.
Según los datos del último estudio de Cerveceros de España, el Informe Socioeconómico del Sector de la Cerveza en España 2024, realizado en colaboración con el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación; las ventas de SIN aumentaron un 4% en un mal contexto para la cerveza, convirtiendo a nuestro país en el líder europeo tanto en consumo como en producción.
Los expertos destacan que el gran triunfo de esta variedad sin una gota de alcohol es que ha conseguido pasar de una posible tendencia sin más a un hábito consolidado en todos los ámbitos de consumo a los que los españoles estamos acostumbrados: en un entorno social de bares y restaurantes y en un entorno más íntimo, como es el de los hogares.
Las cifras confirman que las cervezas sin alcohol representan ya el 14% de todos los botellines y latas que se venden en nuestro país, subiendo hasta el 16% de la cantidad que consumimos en casa.
Si tenemos en cuenta a todo el continente, en España se toma una de cada cuatro cervezas sin alcohol que se sirven en la Unión Europea, es decir, un 25% del total. Un panorama muy positivo para los productores si se compara con otros mercados como el de Latinoamérica al completo y donde no llegan a los números objetivos de cerveza sin alcohol que se sirve en nuestro país.
Y todo en un sector que el año pasado volvió a experimentar cierta desaceleración, Las ventas de cerveza han registrado una caída del 0,2% en 2024. Por segundo año consecutivo descienden las ventas, algo que no sucedía desde la crisis financiera de 2008. con la única alegría de la cerveza sin alcohol.
Si hablamos de consumidores, más de uno de cada cuatro españoles toma ya cerveza SIN y, en la mitad de las ocasiones, lo hace vinculado a contextos de conducción, lo que habla del fuerte arraigo del patrón responsable en nuestra forma de beber.




