Es hora de preparar los sentidos. Vista, olfato y gusto están dispuestos para disfrutar de uno de los mejores productos que tiene España, los vinos Reserva. Los vinos tranquilos de calidad producidos en regiones determinadas, en adelante v.t.c.p.r.d., en cumplimiento con lo estipulado por el art. 3.b) del Título I de la Ley 24/2003 de la Viña y del Vino, pueden gozar de la indicación propia de Reserva cuando posean: “un periodo mínimo de envejecimiento de 36 meses, de los que habrán permanecido al menos 12 en barricas de madera de roble de capacidad máxima de 330 litros, y en botella el resto de dicho periodo; los v.t.c.p.r.d. blancos y rosados con un periodo mínimo de envejecimiento de 24 meses, de los que habrán permanecido al menos seis en barricas de madera de roble de la misma capacidad máxima, y en botella el resto de dicho periodo”. No es un secreto que el sector vitivinícola atraviesa, hoy en día en España, una situación menos favorable a nivel de consumo interior que hace algunos años, donde las ventas han disminuido ligeramente. Sin embargo, son muchas las bodegas que han visto en la exportación un fiel aliado, comercializando sus caldos a países de los cinco continentes. Por lo que no todo van a ser malas noticias. “Según los resultados que arrojan los estudios del pasado 2013, destaca el incremento que siguen manteniendo los vinos Reserva de Rioja en los mercados exteriores (7,84%), hasta el punto de que sus ventas (28 millones de litros) casi duplican a las del mercado interior (16 millones de litros)”, como así apuntan desde Bodegas Campo Viejo, Bodegas Ysios y Bodegas Tarsus, de Domecq Bodegas. La compañía incide además en la relevancia del mercado exterior actualmente para sus bodegas y este tipo de vinos: “para la categoría de vinos Reserva es importante la apertura a nuevos mercados emergentes, como es el caso de Ysios, que se está exportando a China donde está teniendo una gran aceptación gracias a su calidad y prestigio”. Una tendencia en la que coinciden las empresas del sector, como el Grupo Matarromera: “las producciones de las bodegas se van ajustando a la demanda. La exportación es una salida natural, actualmente mercados como Estados Unidos o China demandan fuertemente este tipo de vinos”.

 

 

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