Pureza y vitalidad, salud al fin y al cabo. No puede haber nada en este mundo más placentero y beneficioso para el organismo que un buen trago de agua. Según datos de ANEABE, Asociación Nacional de Empresas de Aguas de Bebida Envasadas, “tan sólo es aprovechado el 0,02% de todos los recursos hídricos subterráneos de nuestro país, que cuenta además con una gran diversidad de aguas minerales de gran calidad. No existen dos aguas minerales iguales”, afirman desde la Asociación.
El agua mineral es el resultado de un proceso estrictamente natural, que da comienzo con la filtración pausada del agua de la lluvia o de la nieve en las rocas de una montaña. A través de un largo viaje subterráneo el agua se va conformando con los minerales que paulatinamente adquiere y que le aportarán la singularidad y el carácter único en la profundidad de la tierra donde, evidentemente, queda a salvo de cualquier tipo de residuo y contaminación. De esta forma, la temperatura, el tiempo de permanencia y la profundidad del acuífero terminan de configurar las características finales de las aguas minerales naturales. ANEABE destaca sus bondades: “el gran valor del agua mineral natural es que, al ser envasada, mantiene intactas sus propiedades saludables, de naturalidad y de pureza. Por eso no necesita ningún tratamiento químico de desinfección, ni filtrado doméstico para su consumo. Es un agua inimitable en estado natural que constituye una forma muy adecuada para hidratarnos ya que, además de aportarnos minerales y oligoelementos beneficiosos para nuestro organismo, no nos aporta ninguna caloría”. Así es el agua mineral. Un elemento indispensable en la dieta y en el ritmo de vida actuales, donde el interés y los conocimientos sobre la calidad, el origen y lo saludable de los alimentos han ido en aumento en España. Desde Aguas Font Vella y Lanjarón corroboran esta creencia: “el consumidor cada vez es más experto y pone más foco en el placer saludable. Por tanto, existe una alta demanda de bebidas que nos ayudan a cuidarnos y formatos que se adaptan al ritmo de vida diario”.

 

 

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